Efectos del Acuerdo comercial China-Taiwán para Japón

Posteado el Julio 28th, 2010 en Asia,Japó,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

 

Japón, al igual que Corea del Sur recibió con gran cautela el “Economic Cooperation Framework Agreement“(ECFA), firmado por China y Taiwán el 29 de junio de 2010 en Chongquing. Un acuerdo que puede afectar, cuando entre en vigor el 1 de enero de 2011, a los flujos comerciales en Asia Oriental y cuyos efectos de desviación de comercio se sumarán a los que impulse el China-ASEAN Free Trade Agreement (ACFTA) que ya entró en vigor el pasado 1 de enero de 2010.

 

El ACFA puede dejar también a Japón en una situación comercial desventajosa frente a Taiwán para competir en el mercado chino. Tokio esta estudiando con lupa el contenido de las diversas y mutuas concesiones arancelarias y otras ventajas pactadas entre Pekín y Taipei, que abarcan tanto al los productos manufacturados como al sector servicios. El paso siguiente consiste en analizar las estrategias más adecuadas para superar los posibles efectos perjudiciales de aquel acuerdo para la competitividad de las empresas japonesas que exportan al mercado chino.

 

Japón se siente agobiado ante el imparable ascenso político y económico de China convertida ya en la segunda economía mundial tras superar al archipiélago. La economía china que crecía un 11,9 en el 1er trimestre de 2010 se moderó situándose en un 10,3% en el segundo trimestre. Unos porcentajes inalcanzables para la estancada economía japonesa. Ahora son las grandes empresas chinas las que intentan invertir en Japón. El objetivo no es propiamente el mercado japonés sino compara empresas niponas para hacerse con su avanzada tecnología. Un ejemplo, en enero la china Ningbo Yunsesheng compró el 80% de Nikko Electric Industry, una empresa nipona constituida en 1933 que fabrica componentes de automóvil. No es un caso excepcional. Los inversores chinos ya han invertido desde 2008 un total de 28.500 millones yenes para adquirir empresas japonesas. Además, China que quiere diversificar sus reservas de divisas extranjeras, está comprando ahora bonos del tesoro de Japón.

 

¿Cómo contrarestar las ventajas que los competidores taiwaneses gozan para acceder gracias al ACFA en el mercaos chino? Es una tarea complicada y con efectos a largo plazo. En primer lugar, no es previsible que Japón firme con China un FTA. A pesar de que Pekín no se cierra a esta posibilidad, persisten problemas políticos de difícil solución, incluso disputas territoriales. Tampoco es previsible que China permita a Taipei firmar un FTA con Tokio. Pero caben otras alternativas.

 

Las empresas japonesas, tanto los conglomerados como algunas PIMES, plantean establecerse y fabricar sus productos industriales en Taiwán por medio de la constitución de Joint-ventures con un socio local. Para después poder exportar desde la isla al continente disfrutando de las mismas ventajas comerciales que China concederá desde el 1 de enero de 2011 y en los dos años sucesivos a las compañías taiwanesas.

 

Hay otras razones coyunturales y otras históricas que pueden favorecer esta última estrategia japonesa. Las recientes huelgas y otras protestas laborales han afectado a las principales empresas japonesas establecidas en el continente, como las del sector automóvil Honda, Toyota y Nissan y a los que fabrican componentes electrónicos para aquel sector como Omrón. También a otras multinacionales como la surcoreana Hyundai, la taiwanesa Foxconn o incluso la estadounidense de los restaurantes KFC. Por su parte, el Gobierno chino no se comprometió directa e inmediatamente a encauzar la solución de los conflictos, a pesar que nada ocurre en China a espaldas del Estado-PCCh. Las huelgas, incluso salvajes, han ocurrido en un país donde no esta reconocido el derecho de huelga y los obreros “han pasado” del sindicato oficial chino. Pero solo han afectado a las empresas multinacionales extranjeras, no a las chinas. Algo que merece un análisis más profundo  y complejo. También cabe preguntarse a quien benefician indirectamente estos conflictos sociales.

 

Diversos factores como el aumento significativo de los bajos costes laborales (del 25% al 45%), la persistente corrupción presente en algunos niveles de la administración provincial y local y un claro resentimiento antijaponés provocado por heridas históricas aún no cicatrizadas, han enrarecido las relaciones bilaterales. En todo caso aunque estos problemas no favorecen la presencia empresarial de las empresas japonesas en China, estas continuarán invirtiendo en el mercado más grande del mundo y en el cual crecerá más la demanda interna en las próximas décadas.

 

En cambio, se esperan a las empresas japonesas que serán bien recibidas en Taiwán. Las relaciones bilaterales, comerciales o culturales, han sido tradicionalmente fluidas Y aunque la isla de Formosa fue una parte integrante de Japón durante 50 años (1895-1945), esta larga ocupación no tuvo, a diferencia de la durísima ocupación japonesa en Corea y China, unos efectos tan traumáticos para la población local.

  Publicado en IGADI el 28 julio 2010

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La grave crisis económica de Corea del Norte

Posteado el Julio 28th, 2010 en Corea,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

Corea del Norte está en una situación económica delicada. Dos factores han sido decisivos: el estrepitoso fracaso de la reforma monetaria aprobada el 30 de noviembre de 2009 y la decisión de Seúl de suspender las relaciones económicas y comerciales con el Norte tras el hundimiento del buque surcoreano “Cheonan”, acaecido el 26 de marzo, suceso que Seúl atribuyó, a un torpedo norcoreano. Solo se mantiene la cooperación económica intercoreana en el complejo industrial norcoreano de Kaesong.

 

La economía norcoreana que creció un 3,7% en 2008 entró en recesión, alcanzando un crecimiento negativo del 0,9 % en 2009. Empezó a sufrir los efectos de las sanciones internacionales acordadas por las NNUU después que Pyongyang decidiese proseguir su programa nuclear como evidenció con su segundo ensayo nuclear del 29 de mayo de 2009. El surcoreano Korea Develoment Institute (KDI) predice que la economía del Norte seguirá decreciendo en 2010, acuciada también por los conflictos políticos internos en pleno proceso de sucesión dinástica en el régimen. Mientras tanto, las finanzas siguen deteriorándose en un país que destina el 50% de su presupuesto oficial a la defensa y solo el 30% a dar respuesta a los servicios sociales y a las necesidades básicas de la población. Del 20% restante dispone libremente Kim Jong-il.ñ

 

a)   El 7 de junio de 2010 se celebró bajo la presidencia de Kim Jong-il una sesión extraordinaria de los 687 miembros de la Asamblea Popular Nacional (APN). Se aprobó una remodelación del Gobierno norcoreano con la designación de un nuevo primer ministro, tres viceministros y tres ministros encargados de los sectores de la industria, la alimentación y deportes. Se nombró a Choe Yong-rim,  nuevo primer ministro, sustituyendo a Kim Yong-il a quien se le acusó de los desastrosos efectos de la reforma monetaria aprobada el lunes 30 de noviembre de 2009, una medida que golpeó duramente la economía provocando un gran descontento de la población. El pasado marzo el régimen ejecutó a Park Nam-gi, director de finanzas del Partido de los Trabajadores, al que consideró responsable directo y el chivo expiatorio de la fallida reforma monetaria.

 

El Gobierno anunció a las 11 de la mañana del último día de noviembre que, tres horas después, a las 2 de la tarde se revaluaba la moneda del país, por primera vez desde la anterior reforma de 1992. Súbitamente decidió borrar dos ceros de su divisa de modo que el billete de 1.000 wons tenía que cambiarse por uno de 10 wons. Se pretendió corregir la fuerte inflación y las transacciones con divisas extranjeras en el mercado negro. Cabe recordar que, antes de la reevaluación, un euro se cambiaba oficialmente por 200 wons mientras en el mercado negro se cambiaba por 5.800 wons. La medida golpeó duramente a las clases medias surgidas gracias al incipiente comercio privado tolerado desde 2002. El régimen limitó hasta el 6 de diciembre, la cantidad de los antiguos wons susceptibles de ser canjeados por los nuevos wons. La medida causo primero pánico, luego confusión y finalmente el empobrecimiento de aquellos norcoreanos que no pudieron convertir los wons guardados en casa y no depositados en los bancos estatales. Afectó principalmente a los pequeños comerciantes y los emprendedores que actuaban en el mercado paralelo o informal, un peligro para los ortodoxos del régimen. Sin embargo, la medida no afecto mucho a aquellos que habían acumulado divisas extranjeras. A continuación, se prohibió a los norcoreanos, pero también a los extranjeros el uso de divisas extranjeras en los mercados y los hoteles.

 

Esta reforma monetaria ha sido calificada como “la tormenta perfecta”. El resultado fue más inflación y una fuerte devaluación del nuevo won, incluso frente al yuan chino. El yuan pasó a ser la divisa ansiada y la más segura para las transacciones económicas mientras circulan menos dólares tras el descenso de las relaciones comerciales con el Sur así como la suspensión de los tours turísticos al Monte Kumgang y a Kaesong. Las quejas ante el caos económico creado por la reforma crecieron entre los norcoreanos pero también en las cooperativas estatales y dentro del ejército, cuyos soldados recibieron complementos  para compensar su maltrecha paga. El gobierno se vio obligado, dos meses después, a suavizar los rígidos controles económicos impuestos al mercado informal debido a la falta de abastecimiento de los productos básicos. Aunque sigue obsesionado por el control de la informacion en un país donde cada vez son más numerosos los ciudadanos que consiguen tener teléfonos móviles, radios y DVD procedentes del extranjero. Empiezan a abrirse brechas en la muralla que les aislaba del resto del mundo y muchos ya saben que Corea del Norte no es precisamente el paraíso que muestran los medios de propaganda oficial. El número de móviles “made in China”, a pesar de sus precios prohibitivos para el ciudadano corriente, ya asciende a 120.000.

 

Sin embargo para controlar la situación Kim Jong-il defenestró en la última remodelación gubernamental a los tecnócratas que habían iniciado algunas tímidas reformas conforme al modelo económico chino y ha vuelto a  situar a los duros y fieles camaradas del partido comunista y del Ejército para girar hacia una economía más centralizada y planificada.

 

b)   Lee Myung-bak anunció la suspensión de las relaciones comerciales con el Norte tras darse a conocer, el 20 de mayo, el resultado de una comisión internacional de expertos que investigó las causas del  hundimiento, acaecido el 26 de marzo, de la corbeta surcoreana ”Cheonan” que provocó la muerte de 46 marinos. La investigación concluyó que un torpedo norcoreano había hundido el buque.

 

China es el principal socio comercial de Pyongyang. El comercio exterior bilateral alcanzó los 2.680 millones $ en 2009 y casi representa casi el 50% de la cifra global del comercio exterior norcoreano. Corea del Norte exportó a China por un valor de 790 millones $ pero importó productos chinos por un valor de 1.900 millones $, con un claro superávit a favor de Pekín. El comercio con el Sur representaba más del 30% del comercio exterior norcoreano. Además, el Norte disfrutaba de un gran superávit comercial con el Sur. Sin embargo, la cooperación comercial intercoreana ya decreció un 7,8 % en 2009 alcanzando los 1.680 millones $ en relación a los 1.800 millones en 2008. El descenso se inició en la segunda mitad del año tras las sanciones económicas aprobadas por el Consejo de Seguridad de las NNUU. Las sanciones también han afectado, en mayor o menor medida, al comercio exterior con otros socios comerciales como Alemania, Rusia, India y Singapur aunque el volumen del comercio exterior con estos 4 países solo representa una décima parte del existente con China.

 

Seúl cortó el pasado 24 de mayo todo el comercio y los lazos económicos con Pyongyang, excepto la cooperación a través del citado complejo de Kaesong donde trabajan 43.000 obreros norcoreanos. También seguirá “ofreciendo” ayuda humanitaria al Norte. Pero queda muy lejos en el recuerdo queda la 1º Cumbre intercoreana entre Kim Dae-jung y Kim Jong-il celebrada el 15 de junio de 2000, hace una década.

 

c)   La economía norcoreana, tras reducirse en 2009 y cortarse en mayo 2010, la cooperación económica con Seúl, solo puede resistir gracias a la ayuda económica china. Pyongyang, para afrontar su debilidad económica, gira su vista hacia Pekín. Ello sitúa a Pekín en una posición inmejorable que para sacar ventajas económicas para saciar parte de sus necesidades energéticas en Corea del Norte, un país rico en recursos naturales.

 

El primer ministro chino Wen Jiabao visitó Pyongyang los días 4 al 6 de octubre de 2009 con ocasión de la celebración del 60º de las relaciones bilaterales. Su visita tuvo un doble objetivo. En primer lugar, presionar una vez más a  Pyongyang a sentarse en la mesa del Grupo de los 6. En segundo lugar, Wen Jiabao y Kim Jong-il firmaron nuevos acuerdos financieros y comerciales para paliar, a las puertas del crudo invierno, la crisis económica que sacude el país. El viaje provocó un claro escepticismo en Washington, Seúl y Tokio que consideraron que solo sirvió para diluir el impacto de las sanciones internacionales aprobadas por las NNUU. En febrero, las autoridades chinas acordaron conceder una línea de crédito por un valor de 10.000 millones $ para aplicarlo a un plan de mejora de las infraestructuras norcoreanas. Más importante fue la visita oficial de Kim Jong-il a China a principios de mayo, siendo recibido por el presidente chino Hu Jintao en Pekín, solo unas semanas después del ataque al “Cheonan”, lo que irritó a Seúl.

 

Pero China seguirá sosteniendo al régimen norcoreano con la excusa de que desea evitar a toda costa el colapso económico de un vecino con el que comparte 1.415 kilómetros en su frontera nororiental. Pero lo que realmente quiere Pekín evitar es tener como vecino en aquella frontera a una Corea unificada, un país “democrático” y aliado estratégico de los EEUU. Solo será posible una reunificación pactada pero Pekín no tiene ninguna prisa. Prefiere mantener el “status quo” vigente a pesar de los peligros que entraña las ambiciones nucleares de Kim Jong-il. Este conoce las prioridades chinas y sabe jugar sus bazas para lograr más inversiones chinas en las maltrechas infraestructuras chinas, sin concretar aún cuando volverá a las negociaciones multilaterales para la desnuclearización del Norte.

 

Aunque la cooperación chino-norcoreana se guía principalmente por consideraciones políticas, Pekín sigue incrementado su peso económico y comercial  en el Norte y se asegura el control o monopolio para la explotación de sus cuantiosos y ricos recursos naturales. Ello no facilitará una futura reunificación e integración económica entre las dos Coreas. Los recursos naturales representan más del 40% de las exportaciones norcoreanas a su vecino chino. Al igual que ocurrió tras el primer ensayo nuclear norcoreano de 2006, China vuelve a aprovechar las sanciones internacionales a Pyongyang para aumentar la interdependencia económica entre Corea del Norte y China, especialmente con las tres limítrofes provincias chinas de Liaoning, Jilin y Heilongjiang. Pyongyang ha firmado un acuerdo con Pekín para ampliar durante 10 años más, las ventajas para los intereses chinos en el uso de la zona económica especial del puerto de Rajin. También ofrece similares ventajas logísticas a Rusia.

  

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Una amenaza “Chiwan” para Corea del Sur

Posteado el Julio 28th, 2010 en Asia,Japó,Presentació,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

El Acuerdo Marco de Cooperación Económica o “Economic Cooperation Framework Agreement“ (ECFA), firmado por China y Taiwán el 29 de junio de 2010 en Chongquing, ha sido recibido con gran cautela en Corea del Sur.

 

Taiwan persigue asegurar su amplia presencia económica y comercial con el continente, en un contexto internacional en el que crece el peso político y económico de China en Asia. Las empresas taiwanesas han invertido en este país unos 150.000 millones $ y cerca de 40.000 ya operan desde 1991. China es país es el primer socio comercial desde 2003, cuando superó a EEUU. Taiwan goza de un firme y creciente superávit comercial: sus exportaciones a China y Hong-Kong alcanzaron en 2009 los 62.000 millones $ mientras las importaciones chinas solo llegaron a 24.500 millones $. En el primer trimestre de 2010, las exportaciones al continente ya habían alcanzado los 26.200 millones $, representando el 42,8 % del total.

 

Pero el factor decisivo para firmar el ECFA fue la previa entrada en vigor, el 1 de enero de 2010,  del China-ASEAN Free Trade Agreement (ACFTA). Este acuerdo constituye una gran área comercial que incrementará la interdependencia económica entre China y 6 miembros de ASEAN (Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia). Cuando en 2015 se incorporen los otros cuatro miembros (Camboya, Laos, Myanmar y Birmania) abarcará un mercado de 1.900 millones de personas.

 

Taiwan temía quedar, además de aislado diplomáticamente, también ahogado comercialmente y fuera de los procesos de integración económica en curso en Asia. Ahora, busca asegurar la competitividad de sus empresas en los mercados chino y de los 10 países de ASEAN, donde sus productos compiten con las grandes empresas chinas, surcoreanas y japonesas. También confía en el ECFA para atraer a las empresas multinacionales a establecerse y producir en Taiwán, un puente privilegiado para entrar en el mercado chino.

 

El ECFA se firmó, por razones políticas en unas condiciones muy favorables para los intereses comerciales de Taipei. Reducirá hasta eliminar en dos años los aranceles a las exportaciones de 539 categorías de productos manufacturados taiwaneses frente a solo 267 categorías de productos chinos. Pekín abrirá a las empresas taiwanesas el acceso a 11 sectores de servicios, entre ellos banca, seguros y sanidad, frente a los 9 sectores que Taipei abrirá a los chinos en la isla.

El Korea Herald aludió en su editorial del 30 de junio a una potencial aunque no inmediata amenaza “Chiwan” capaz de afectar negativamente al 60% de las exportaciones surcoreanas a China. Las generosas concesiones arancelarias chinas a los productos manufacturados taiwaneses podrían perjudicar a las exportaciones de 14 de los 20 productos básicos surcoreanos que compiten directamente con aquellos en el mercado interior chino. Son los casos los semiconductores, productos petroquímicos, liquid cristal displays, etc.

 

China es el primer socio comercial de Corea del Sur y destino del 20,5% de las exportaciones totales surcoreanas, un porcentaje superior a la suma de su comercio exterior con EEUU y Japón. Ahora, tras la entrada en vigor del ACFTA y el recién firmado ACFA Corea del Sur podría optar por iniciar las negociaciones para firmar un FTA con China e incluso con Japón. Tampoco cabe descartar la posibilidad de un acuerdo comercial trilateral entre China, Japón y Corea del Sur. Hay que recordar que el principal competidor de Corea del Sur en el mercado chino no es Japón sino Taiwán.

 

El vicepresidente chino Xi Jinping afirmó durante su viaje oficial a Seúl en diciembre de 2009 que había llegado el momento para negociar un FTA entre ambos países. En los últimos años, los chinos han insistido periódicamente al observar como Seúl negociaba y luego firmaba un acuerdo comercial con EEUU en 2007 y otros dos más con la UE e India en 2009. También en Seúl los lobbies de los conglomerados empresariales son favorables a negociar un acuerdo comercial con Pekín. Consideran que la economía y el mercado chino continuarán creciendo en los próximos años mientras la demanda interna en EEUU y la UE posiblemente seguirán siendo débiles. En cambió, las PIMES manufactureras y las de los sectores agrícolas o agropecuarios se oponen frontalmente a un posible FTA con China.

 

El gobierno surcoreano duda pues teme que abriéndose comercialmente al coloso chino pueda perder más que ganar. Corea del Sur disfruta de un gran superávit comercial con China. En 2009 alcanzó los 38.360 millones $ superando los 20.800 millones $ en 2008. Este superávit se explica no tanto por un fuerte incremento de las exportaciones a China, solo un 5,1%, como por el gran descenso de las importaciones de productos chinos que cayeron un 29,5% en 2009. Sin embargo, China va incrementando a la vez su cuota en el mercado surcoreano exportando sus productos manufacturados baratos, pero sobretodo con otros con tecnología media o avanzada. Preocupa que el “gap” tecnológico entre Corea del Sur y China esta reduciéndose rápidamente. Samsung y LG están asombrados por el alto nivel tecnológico alcanzado por los móviles de fabricación china. Lo mismo se puede decir en relación al sector automóvil chino que ya esta por delante en la fabricación de la nueva gama de coches eléctricos. Otro dato, en 2009, Corea del Sur perdió a favor de China el liderazgo mundial en la fabricación de buques, aunque más del 50% de los pedidos a los constructores chinos proceden del propio Gobierno chino. Seúl que se muestra reacio a favorecer las inversiones chinas en Corea del Sur que solo representaron en 2009 el 1,4% del total. Se piensa que las empresas chinas están solo interesadas en adquirir las surcoreanas para hacerse, como ocurrió con el caso de Ssangyong Motor, con la alta tecnología surcoreana.

 

Existen además de las económicas otras consideraciones políticas que se derivan de la alianza estratégica entre Seúl y Washington. No es previsible la firma de un FTA con China mientras sigan aún pendientes de ratificación el KORUS FTA firmado con EEUU en 2007 y el firmado con la UE en 2009. Tampoco no ayuda la actitud ambivalente de Pekín en relación a Corea del Norte. Pekín no ha condenado explícitamente a Pyongyang por el hundimiento del buque surcoreano “Cheonan” y sigue apoyando incondicionalmente al régimen norcoreano.

 

Es evidente que el ACFTA y el ECFA tendrán su impacto en los flujos comerciales en toda Asia oriental. Seúl está estudiando que las  diversas estrategias a seguir para responder a la nueva situación:

 

a)  La “Korea Internacional Trade Association” insta a su Gobierno a negociar pronto un FTA con China, algo harto complicado a corto plazo en el actual entorno político y económico.

b)  También cabe estudiar la posibilidad de negociar un FTA con Taiwán, pero es difícil que esta vía cuente con la luz verde de Pekín. Hay que insistir que el principal competidor de los productos surcoreanos dentro del mercado chino y ahora con el ECFA aún mucho más, son los productos taiwaneses.

  

c) Algunas empresas surcoreanas estudiarán establecerse para fabricar en Taiwán y desde la isla exportar luego al continente chino aprovechándose de la puerta abierta por el ECFA.

 

d)  Finalmente, cabe producir en los países miembros de la ASEAN. Esta vía pero mucho menos atractiva porque las concesiones arancelarias y el calendario de desarme arancelario ofrecido por el ECFA es mucho ventajoso que en el caso del ACFTA.

  Publicado en IGADI, el 28 julio 2010

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El ECFA, otro paso para normalizar las relaciones China-Taiwán

Posteado el Julio 26th, 2010 en Asia,Presentació,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

China y Taiwán firmaron el 29 de junio de 2010 en Chongquing, el “Economic Cooperation Framework Agreement“ (ECFA), otro gran paso en el proceso de normalización de las relaciones políticas entre ambos lados del estrecho. Entrará en vigor el 1 de enero de 2011, tras ser ratificado por el Yuan, el parlamento taiwanés. La elección de Chongqing tenía un significado histórico por ser la ciudad china donde Chiang Kai-shek y Mao Zedong celebraron, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial en agosto de 1945, su último y fracasado intento para evitar la ruptura definitiva entre el Kuomitang y el Partido Comunista Chino.

 

Ma Ying-jeou fue elegido en las elecciones presidenciales de marzo 2008 con el ambiguo mensaje político “no reunificación, no independencia y no guerra con China”. Una vez asumida la presidencia en mayo, impulsó con decisión el diálogo con Pekín con el objetivo de favorecer y “asegurar” la amplia cooperación económica y comercial ya existente, en un contexto internacional donde  no para de crecer la influencia política y económica de China en todo el mundo pero, muy especialmente, en el continente asiático.

 

En solo dos años, Pekín y Taipei han firmado 12 acuerdos comerciales, fruto de las 4 rondas de conversaciones celebradas entre dos instituciones semioficiales, la china “Association for Relations Across the Taiwán Straits”, presidida por Chen Yunlin y la taiwanesa “Straits Exchange Foundation”, presidida por Chiang Pin-kung. Se abrieron las comunicaciones marítimas  y aéreas, los intercambios turísticos y los contactos institucionales. En los primeros cinco meses de 2010, 70.445 chinos visitaron Taiwán, un 70% más que en el mismo período del año anterior.

 

Ya en junio y noviembre de 2008, se firmaron los primeros acuerdos comerciales y financieros. También fue importante el firmado en Nanking el 26 de abril de 2009 que permitió a los bancos de Taiwán empezar a operar en el continente. Otro paso histórico se dio cuando el 15 de diciembre de 2008 y tras 60 años de prohibición, se reanudaron las comunicaciones aéreas y marítimas directas entre ambos lados del estrecho.  Los intercambios comerciales se aceleraron en una doble dirección. Los empresarios taiwaneses  ya llevaban décadas viajando e invirtiendo vía Hong-Kong en el continente pero desde entonces fueron las empresas chinas las que pasaron a invertir en la isla. También se produjeron avances en el diálogo político. La OMS con la conformidad de Pekín, invitó formalmente a Taiwán a asistir a la Asamblea General celebrada en Ginebra del 18 al 27 de mayo de 2009. Participó por primera vez desde 1971 en una reunión internacional dentro del sistema de NNUU, como “Chinese Taipei” con un status de “observador” sin derecho a voto.

 

Ma Ying-juou es un político pragmático, más interesado en afrontar la cruda realidad económica que en aventurarse a provocar, con propuestas independentistas, al coloso chino. El presidente taiwanés parte de una realidad incontestable. Taiwán fue gobernado entre 2000 y 2008 por el Partido Democrático Progresista (PDP), pro-independencia, pero las empresas de la isla  han invertido unos 150.000 millones $ y cerca de 40.000 ya operan en el continente desde 1991. China es el primer socio comercial desde 2003, cuando sobrepasó a EEUU. Taiwan goza de un claro superávit comercial: sus exportaciones a China y Hong-Kong alcanzaron en 2009 los 62.000 millones $ mientras las importaciones chinas solo llegaron a 24.500 millones $. En el primer trimestre de 2010, las exportaciones al continente ya habían alcanzado los 26.200 millones $, representando el 42,8 % de total de las exportaciones taiwanesas, mientras sigue creciendo el superávit comercial a favor de Taipei.

 

Sin embargo, un factor fue decisivo para llevar a Ma a la rápida negociación y firma del ECFA. La cruda realidad nos muestra que los países de Asia-Pacífico, ante la crisis económica global y el fracaso de la Ronda Doha de la OMC, están potenciando su comercio exterior por otras vías: a) la proliferación de una numerosa y compleja red de acuerdos bilaterales de libre comercio o FTA y b) otra vía consiste en la constitución de grandes áreas de libre comercio, que engloben a varios países, como es el caso del China-ASEAN Free Trade Agreement (ACFTA) en vigor desde el 1 de enero de 2010.

 

Taipei, Tokio y Seúl observan con mucha cautela como Pekín negocia y firma acuerdos comerciales con sus vecinos y principales clientes comerciales. China sigue penetrando económicamente en toda Asia. El ACFTA constituye una área comercial entre China y 6 miembros de ASEAN (Brunei, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia). Cuando en 2015 se incorporen los otros cuatro miembros (Camboya, Laos, Myanmar y Birmania) abarcará un mercado de 1.900 millones de personas. Incrementará la interdependencia económica ente China y los 10 países de ASEAN. Lo que provocará el interés surcoreano y japonés, que ya forman parte del ASEAN+3, a incorporase a medio plazo a esta grandiosa área comercial. China también ha firmado FTA con Chile (2005), Pakistán (2006), Nueva Zelanda (2008) y Perú (2009) y está estudiando o negociando con otros 20 países. También Corea del Sur firmó FTA con Chile (2004), Singapur y EFTA (2006), ASEAN (2007 y 2009), India (2009) y otros dos importantes FTA con EEUU (2007) y la UE (2009), aún no ratificados. Tampoco cabe descartar un futuro acuerdo comerciales o FTA entre China, Japón y Corea del Sur o incluso uno trilateral entre los tres países.

 

Ma Ying-jeou, temía que Taiwan quedase, además de aislado diplomáticamente, también ahogado comercialmente. La economía del país, 17º exportador mundial, está principalmente orientada a la exportación y no puede quedar fuera de los procesos en curso hacia una integración económica en Asia. Ahora, con el ECFA con China Taiwán intenta asegurar la competitividad de sus empresas en los mercados chino y de los países de ASEAN, donde sus productos compiten con las grandes empresas chinas, surcoreanas y japonesas. También confía en el ECFA para atraer a algunas empresas multinacionales a establecerse en Taiwán como un puente privilegiado para entrar en el mercado chino. Se pretende dinamizar la economía, incrementar la producción industrial y crear hasta 260.000 nuevos empleos en la isla. Cabe recordar que la economía taiwanesa se contrajo un 2% en 2009 si bien el gobierno espera que vuelva a crecer un 6% en 2010. El Ministerio de Economía Shin Yen-shiang predijo que el ECFA hará crecer la economía entre un 1,65% y el 1,72% anual. Va a beneficiar especialmente a los grandes conglomerados taiwaneses mientras puede afectar seriamente la viabilidad de algunas PIMES que difícilmente podrán competir en precio con algunos productos chinos.

 

El ECFA se firmó en unas condiciones muy favorables para los intereses comerciales de Taipei. Reducirá hasta eliminar en solo dos años los aranceles a las exportaciones de 539 categorías de productos manufacturados taiwaneses por un valor de 13.840 millones $ que representan el 16,14% del total de las exportaciones taiwanesas al continente. En concreto. 72 de aquellos 539 productos ya verán convertidos los actuales niveles de aranceles en cero a partir de enero de 2011, en otras 437 categorías se eliminaran los actuales aranceles a principios de 2012 y finalmente para los restantes 30 categorías se reducirán en tres años hasta llegar a cero en enero de 2013. Por su lado Taipei eliminara los aranceles que actualmente impone a 267 categorías de productos chinos por un valor de 2.850 millones $ que representan el 10,53% de las importaciones de productos chinos por parte de Taipei. En ambos casos, los sectores principales afectados son el petroquímico, textil, maquinaria, y transporte. Cabe destacar que mientras el ECFA abre el mercado chino a 18 categorías del sector agrícola no se abre en cambio el mercado taiwanes a los productos agrícolas chinos.

 

Asimismo, Pekín abrirá a las empresas taiwanesas el acceso a 11 sectores de servicios, (entre ellos banca, seguros, auditoría y sanidad, frente a los 9 sectores que Taipei abrirá a los chinos en la isla. Los bancos taiwaneses en el continente podrán hacer operaciones comerciales utilizando el yuan un año después de establecer sus sucursales e incluso dar, en determinadas condiciones,  préstamos en yuan a las empresas taiwanesas con sede en el continente. También los bancos chinos podrán convertir sus oficinas de representación en Taiwán en sucursales tras un año operando en la isla. Además del acuerdo comercial, ambas partes firmaron un acuerdo sobre la protección de los derechos de la propiedad intelectual, un tema muy sensible para los taiwaneses que han visto en las últimas décadas como eran pirateados, falsificados o reproducidos ilegalmente en el continente, sus productos industriales o los derechos de autor.

 

Pekín persigue con estas concesiones dos claros objetivos: a) mejorar su mala imagen ante la sociedad taiwanesa que se mantiene, por razones políticas, muy suspicaz ante la firma del ECFA y b) dar un apoyo indirecto a una recuperación económica que facilite la reelección de Ma en las elecciones presidenciales de 2012. Sin embargo, la apuesta de Ma Ying-jeou es muy arriesgada en la medida que existe una fuerte oposición interna del PDP, liderado por Tsai Ing-wen que ha encontrado en el ECFA un filón de oro para resucitar otra vez como una clara alternativa política al Kuomintang en 2012. El PDP logró movilizar el 26 de junio a decenas de miles de manifestantes en las calles de Taipei para protestar contra un acuerdo que califican como “un caballo de Troya” que puede limitar la soberanía del país. La oposición exige un referéndum popular previo para su definitiva aprobación, algo a lo cual el gobierno no va a acceder.

 

Ma Ying-jeou intenta separar la vertiente económica de la política. Siguen abiertos algunos contenciosos políticos como la compra de armas de Taiwán a EEUU por un valor de 6.400 millones $ o el programa que Taipei sigue desarrollando para contar con misiles de medio alcance para mejorar su defensa mientra China siga a suvez apuntando con sus misiles hacia Taiwán. Pero volviendo a la economía, a Ma le quedan solo dos años para demostrar  a los votantes como el ECFA es efectivamente ventajoso para el país. Aunque antes deberá superar un primer examen parcial en las elecciones municipales que se celebrarán en cinco grandes ciudades en noviembre de 2010.

 

Taipei también confía en sacar algunos réditos diplomáticos. Desea incrementar las relaciones comerciales y culturales, aunque sean informales, con terceros países. Hasta hoy solo pudo firmar FTA con 5 países centroamericanos que solo representan el 0,25 de su comercio exterior global. Tras firmar el ECFA, se espera poder firmar acuerdos comerciales similares con otros países asiáticos para no quedar marginados dentro de la red de FTA que sus socios comerciales han establecido con otros países competidores. Pero no queda claro que Pekín de luz verde a esta  pretensión de Ma Ying-jeou.

 

¿Puede afectar a largo plazo la firma del ECFA al mapa geoestratégico del Noreste de Asia? Es harto difícil aventurarse a dar una respuesta. Pero la cooperación económica puede favorecer, a través del diálogo un acercamiento político entre China y Taiwán. E incluso un marco de estabilidad política y de mayor integración económica en la región. Existen experiencias positivas en Europa y en otros continentes.

 

Para facilitar el diálogo político Pekín prefiere ver a Ma Ying-jeou reelegido en 2012 como presidente y al Koumitang como partido gobernando en Taiwán. Pero el curso de la historia difícilmente se puede cambiar rápidamente. Los recelos alimentados en más de 60 años solo se pueden suavizar y corregir con el tiempo. Para China que históricamente siempre se ha sentido el centro de un imperio, la reunificación es un objetivo nacionalista irrenunciable. Para Taiwan que es una democracia parlamentaria con una fuerte personalidad política es también irrenunciable el derecho de los taiwaneses a decidir libre y democráticamente su futuro político. Mientras tanto, EEUU sigue con atención este proceso gradual de acercamiento entre Pekín y Taipei.

 

Se necesitará tiempo para rehacer las relaciones de confianza entre ambos lados del estrecho. El ECFA, aunque solo es un acuerdo-marco de cooperación económica, tiene una gran importancia política. Cabrá esperar que pueda también ser un factor clave para el entendimiento entre las partes.

  Publicado en IGADI, el 26 julio 2010

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60º aniversario de la guerra de Corea

Posteado el Julio 6th, 2010 en Corea,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

El 25 de junio de 1950  los norcoreanos, con apoyo soviético y chino, invadieron el sur. Comenzó una encarnizada guerra que costó la vida a más de dos millones y medio de coreanos, 700.000 chinos y 57.000 miembros de las fuerzas de las NNUU y devastó el país. 60 años después, la nación coreana sigue dividida por el paralelo 38 en dos estados que aún están técnicamente en guerra. El acuerdo de armisticio del 27 de julio de 1953, no fue seguido por la firma de un tratado definitivo de paz.

Tras la guerra las dos Coreas siguieron unos procesos distintos. Corea del Sur, con el apoyo de EEUU, iniciará un gran desarrollo económico y se incorporó a la OMC en 1995 y a la OCDE en 1996.  Desde una renta por cápita de 70 $ en 1949  pasó a los 20.000 $ en 2010. Pero, en plena Guerra Fría, se transformó en un régimen represivo, en el que la lucha contra el comunismo y la previsión ante otro ataque del norte legitimaba las dictaduras militares. Solo con el crecimiento económico surgieron nuevas clases medias y profesionales que favorecieron una evolución la reforma democrática constitucional de 1987. Seúl organizó unos Juegos Olímpicos en 1988 que abrieron plenamente el país al mundo. Moscú y Seúl reestablecen relaciones diplomáticas en 1990 y a su vez, Pekín reconoce al Sur en 1992.

Corea del Norte sigue siendo una dictadura comunista estalinista, un Estado en quiebra económica, internacionalmente aislado, con un régimen político que dedica sus escasos recursos económicos a lograr un status nuclear mientras no puede cubrir las necesidades más básicas de l población. El Norte también recuperó el pulso económico gracias a la ayuda de la URSS y de China. Kim Il-sung instauró a imitación de Stalin y Mao el culto a su personalidad y creó la doctrina “Juche” que impulsó la autarquía y el aislamiento. A su muerte, en 1994, le sucedió su hijo Kim Jong-Il, convirtiendo el régimen en una especie de monarquía absoluta hereditaria. Ahora prepara la sucesión a favor de su hijo Kim Jong-un. Tras caer la URSS se interrumpió, en los años noventa, la ayuda soviética. El país se hundió en la miseria y una tremenda hambruna provocó, entre 1995 y 2001, la muerte de 2 millones de norcoreanos. Hoy resiste gracias a la ayuda económica china.

Corea del Norte sigue siendo foco de tensión miliar en el noreste de Asia, como se demostró el 26 de marzo con el hundimiento de la corbeta surcoreana “Cheonan”, atribuido a un torpedo norcoreano. Los intentos de entendimiento mutuo se impulsaron, tras ser ambas Coreas admitidas en la ONU en 1991. Pero todos han resultado infructuosos, desde los acuerdos inter-coreanos de 13 y 31 de diciembre de 1991 y el Acuerdo de 21 de octubre de 1994 entre Corea del Norte y EEUU hasta los Acuerdos de 13 de febrero de 2007 en el marco del Grupo de los 6.

La “Sunchine Policy” propiciada por Kim Dae-Jung (1997-2002) y Roh Moo-hyun (2002-2007) creó unas expectativas no cumplidas. Se reunieron en Pyongyang con Kim Jong-il en las Cumbres Inter-coreanas celebradas en 2000 y 2007. Apostaron por lograr la reconciliación favoreciendo la interdependencia económica como condició necesaria para avanzar hacia una futura reunificación. Pero las relaciones se rompieron tras acceder Lee Myung-bak a la presidencia surcoreana en 2008. Los hechos, con un segundo ensayo el 29 de mayo de 2009, demuestran que Pyongyang no desea renunciar a su programa nuclear. Exige un reconocimiento político previo por parte de EEUU y unas enormes compensaciones económicas. Pekín sigue ambivalente y consolida su presencia en el Norte, convertido prácticamente en un protectorado económico chino. Y Kim Jong-il, gravemente enfermo, pretende mantener vigente el régimen político con la sucesión dinástica a favor de su hijo Kim Jong-un.

La OCDE afirma que el gap económico y social entre las dos Coreas sigue creciendo. En 2008, el PIB surcoreano sumaba 929.000 millones $ frente a los 25.000 millones $ del PIB norcoreano. El comercio exterior norcoreano (3.800 millones $) representaba el 0,4 % del surcoreano (857.000 millones $).  Con estos datos económicos la reunificación coreana será aún más costosa e incierta.

  Publicado en Estudios de Política Exterior, el 6 julio 2010

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El 25 de junio de 1950, empieza la guerra de Corea

Posteado el Julio 6th, 2010 en Corea,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

El 25 de junio se cumplió el 60ª aniversario del inicio de la Guerra de Corea (1950-1953), pero la tensión militar sigue viva en la península coreana. El 26 de marzo el buque “Cheonan” fue hundido, según una comisión de investigación con expertos internacionales, por un torpedo norcoreano provocando la muerte de 46 marinos surcoreanos.  En el acto conmemorativo del 60º aniversario, Lee Myung-bak insistió  en la necesidad de evitar un confrontación militar pues el gran objetivo de Corea del Sur es el lograr un a futura unificación que permita vivir en paz a los 75 millones de coreanos.

El pueblo coreano sigue siendo víctima de los avatares históricos, las apetencias y los conflictos de intereses geoestratégicos en el noreste de Asia por parte de China, Japón, Rusia y Estados Unidos. Corea fue anexionada por Japón (1910-1945) pero, al finalizar la dolorosa etapa japonesa, el país fue ocupado por los Estados Unidos y la URSS que, en plena Guerra Fría, propiciaron la creación de dos estados antagónicos. El 15 de agosto de 1948 se constituyó en el Sur la República de Corea, proclamada tras las elecciones celebradas bajo control de las NNUU. Pero en el Norte, el 9 de septiembre de 1948 se constituyó la República Popular de Corea auspiciada por la URSS.

El 25 de junio de 1950, los norcoreanos, con apoyo soviético y chino, invadieron el sur. Comenzó una encarnizada guerra que costó la vida a más de dos millones y medio de coreanos (80 % de ellos eran civiles), 700.000 chinos y 57.000 miembros de las fuerzas de las NNUU y devastó todo el país. 60 años después, la nación coreana sigue dividida por el paralelo 38 en dos estados que aún están técnicamente en guerra. El acuerdo de armisticio del 27 de julio de 1953, no fue seguido por la firma de un tratado definitivo de paz. Fue firmado por EEUU, China y Corea del Norte pero rechazado Corea del Sur.

Aquel día los norcoreanos cruzaron el paralelo 38 que constituía,  la línea de demarcación de las respectivas zonas de ocupación, soviética y norteamericana, tras la rendición de los japoneses. Pyongyang justificó que su ataque en base a una supuesta previa agresión surcoreana que les obligó a responder militarmente para liberar el país. Realmente los aliados fueron cogidos por sorpresa y sin capacidad de reacción ante las oleadas norcoreanas que ocuparon Seúl tres días después. El ejército del Norte con 200.000 soldados bien equipados no pudieron ser frenados por los 94.000 soldados del Sur sin preparación y ni equipamiento militar adecuado para hacerles frente.  Los primeros continuaron un avance imparable hacia el sur de la península hasta ser frenados a principios de agosto ante la estratégica ciudad portuaria de Pusán. Se fijó el llamado “perímetro de Pusán” donde los surcoreanos ya pudieron resistir gracias a la llegada de la ayuda militar de los aliados.

El ataque comunista tuvo lugar porque Moscú y Pekín creyeron que EEUU no se involucraría en Corea. Tenían sus razones para pensar así. La unificación coreana había dejado de ser un tema prioritario para la agenda exterior de Washington que hacía oídos sordos a las constantes advertencias del presidente surcoreano Rhee Syng-man que sobre un posible ataque del Norte. La deriva autoritaria y represora del gobierno de Rhee incomodaba las relaciones con EEUU y en Pyongyang vieron en ello una oportunidad única para lanzar y ganar una guerra relámpago sin apenas encontrar resistencia. Pero los EEUU sí intervinieron en Corea para frenar el expansionismo comunista en Asia.

El día del ataque, aún 24 de junio en EEUU, el presidente Truman fue asimismo sorprendido por la llamada telefónica del secretario de estado Acheson comunicándole el inicio del conflicto en el Noreste de Asia. Unas horas después, a las 3 de la mañana hora de Nueva York, acordaron pedir una convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de las NNUU que aprobó una resolución que condenaba el ataque y hacía un llamamiento al Norte para cesar las hostilidades y retornar al norte del paralelo 38. 

La URSS que gozaba del derecho de veto boicoteaba el Consejo de Seguridad desde principios de 1959 ausentándose de sus reuniones para presionar en favor de un cambio en la participación china, dando la silla a la República Popular de China de Mao en vez de la República de China de Formosa. El 27 de junio, el Consejo de Seguridad aprobó otra resolución recomendando a los miembros de las NNUU la provisión de asistencia militar a Corea del Sur. El presidente Truman con el refrendo del Congreso ordenó dar un urgente apoyo militar a Rhee. La URSS que seguía ausentándose del Consejo erró en la estrategia. Creyó que sin su voto el Consejo no podía tomar medidas en temas referentes al mantenimiento de la paz y seguridad internacional.

Pero NNUU interpretó que la ausencia del delegado soviético no podía equiparse al ejercicio del derecho de veto. En consecuencia, el 27 de junio se constituyó por primera vez y con la cobertura de las NNUU una fuerza aliada que comandada por EEUU intervino en la guerra de Corea. El general Douglas MacArtur fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas de las NNUU en Corea. A su vez,  se dio al general Walton H. Walter el mando del 8º Ejército estadounidense enviado a Corea. 21 países apoyaron directa o indirectamente la intervención aliada. 16, incluyendo EEUU, Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda enviaron tropas de combate. Otros estados como Suecia, India, Dinamarca, Noruega o Italia enviaron material médico. Otros como Argentina, Brasil, Israel y Méjico aportaron también materiales de equipo diverso.

Sin embargo, las primeras ofensivas militares aliadas encontraron grandes dificultades por la falta de equipamiento suficiente para frenar a los norcoreanos como se demostró, el 5 de julio, en la batalla de Osan. El curso de la guerra cambió cuando el general Douglas MacArtur, lanzó el 15 de septiembre una exitosa ofensiva desembarcando en Inchion, en la costa oeste cerca de Seúl y recuperó la capital el 28 de septiembre. Los aliados lanzaron otra contraofensiva en el perímetro de Pusan. Esta vez fueron los norcoreanos los sorprendidos por la estrategia militar de MacArtur que cortó las líneas de aprovisionamiento de las tropas invasoras que fueron obligadas a una dura y cruenta retirada hacia el norte del paralelo 38, que cruzaron el 1 de octubre.

Llegado a este punto, el mando aliado tenía que decidir si detenía entonces su intervención o bien proseguía la contraofensiva más allá del paralelo 38 para lograr, por la vía militar, la reunificación de Corea. Rhee anunció su voluntad de proseguir el avance con independencia de la decisión última de sus aliados. MacArthur cruzó la línea el 7 de octubre y tomó Pyongyang dos días después. El ejército norcoreano disperso y sin medios no tenía capacidades para repeler ni a los surcoreanos que llegaron el 26 de octubre a la ribera del rio Amnok a ñlas puertas de China.

MacArthur había infravalorado luna posible intervención china. Incluso desoyó el aviso que Chu En-Lai hizo el 1 de octubre en el sentido de que China intervendría si EEUU cruzaba el paralelo 38. Pekín no podía permitir la presencia militar estadounidense en su frontera del noreste. Dicho y hecho: los chinos lanzaron el 25 de octubre sucesivas e inacabables oleadas de miles de “voluntarios” bien equipados con ayuda de la URSS, cruzaron el río Amnok. El curso de la guerra tomó otro cauce.

Fueron ahora los aliados los que tuvieron que replegarse no sin evitar cuantiosas pérdidas de vidas en el gélido invierno coreano, sobre todo entre el 27 de noviembre y el 11 de diciembre, en la batalla cerca del Lago Changjin.  Las tropas aliadas acabaron retirándose al sur del paralelo 38.  Pero el 31 de diciembre los chinos y norcoreanos volvieron a invadir el sur con un ejército de medio millón de soldados y capturaron Seúl el 4 de enero de 1951. Unos días antes, el 23 de diciembre, el general Walter falleció en un accidente de coche, siendo substituido por el general Matthew Ridgway quien tras reagrupar las tropas y con más medios lanzó una contraofensiva recuperando Seúl en marzo. El frente se estabilizó otra vez en torno al paralelo 38.

Entonces MacArtur solicitó a al presidente Truman su permiso para bombardear las bases chinas de Manchuria y bloquear la costa china para cortar el avituallamiento de las tropas comunistas. Truman se negó ante el fundado temor que tal decisión provocaría la entrada de la URSS en una guerra total con la posibilidad del uso de las armas atómicas. MacArtur reacciono el 11 de abril con una arrogante declaración que desautorizaba al presidente de EEUU. Este le destituyó inmediatamente y nombró en su lugar a Ridgway. Tras unos meses de lucha sin apenas cambiar la situación militar, se entró paralelamente en una fase de negociaciones que empezaron el 10 de julio de 1951 y continuaron durante los dos años siguientes. No los chinos ni los estadounidenses deseaban proseguir una guerra que parecía inacabable. Ambos deseaban priorizar la recuperación económica de sus respectivos países tras más de una década de conflictos armados. En noviembre de 1952 se celebraron unas elecciones presidenciales en EEUU ganadas por el general Dwight Eisenhower quien había criticado el curso de la guerra. Asimismo Stalin falleció el 5 de marzo y también en Moscú empieza a respirarse nuevos aires.

El 27 de julio de 1953 China, Corea del Norte y las NNUU firmaron el armisticio que no fue aceptado por Corea del Sur. Los beligerantes establecieron una Zona Desmilitarizada a lo largo del paralelo 38 que sigue allí hasta hoy. El 1 de octubre, EEUU y Corea del Sur firmaron un Tratado de Defensa mutua. Las tropas estadounidenses siguen estacionadas en Corea y el Mando militar unificado en caso de conflicto se mantiene en manos de EEUU.

 Publicado en Igadi, el 6 julio 2010

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Efectos colaterales del Mundial

Posteado el Julio 5th, 2010 en Asia,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

En las recientes cumbres del G8 y G20 los líderes acordaron tomar, una vez más y divididos, medidas eficaces para afrontar la crisis económica mundial. Otra preocupación, seguir los partidos de Mundial. Diez de las 26 delegaciones participantes reunidas en Toronto tenían aún sus selecciones jugando en Sudáfrica y desde la cancillera Angela Merkel y el premier David Cameron hasta los presidentes Barack Obama y Lee Myung-bak ajustaron sus agendas para poder ver los partidos. En las ruedas de prensa y otros contactos informales los líderes comentaban la suerte o infortunio de sus equipos. Así Cameron consolaba a Berlusconi por la pronta eliminación de los italianos. Al día siguiente eran los ingleses quienes, entrenados por un italiano, decían adiós al Mundial con gol fantasma inglés incluido. Lula da Silva debe llorar la derrota brasileña. Los canadienses solo se han clasificado una vez para jugar un Mundial y no marcaron ni un gol.  Pero sí saben alcanzar las metas económicas.

 

Sin embargo el Mundial no ayudará  mucho a superar la crisis económica. Según un informe del suizo Institute for Management Development el Mundial podría tener un coste económico global estimado en 10.400 millones $ en pérdidas de productividad por las horas de trabajo derrochadas. Tal vez Cameron vió compensado el disgusto deportivo con la recuperación de la productividad laboral mientras Merkel maldicía la concesión arbitral del gol fantasma. Algunos expertos afirman que las pérdidas se compensan con otros beneficios, tangibles o intangibles. Mientras se ganan partidos, el público disfruta y aparcan durante unos días los problemas pendientes. Otros valoran los negocios publicitarios en torno al Mundial, aunque pocas camisetas y de más artículos habrán vendido esta vez los franceses.

 

En todo caso, finalizada la gran fiesta del fútbol, todos deberemos volver a la realidad diaria de la crisis que solo se superará si uno tiene empleo “trabajando mas y mejor aunque sea por algo menos”.

 

Otro efecto mundialista es la movilización de las diásporas en todo el mundo. En las calles catalanas resulta notable la presencia de argentinos, brasileños, etc. que se reúnen para compartir las victorias o derrotas de sus selecciones. También los surcoreanos se congregaban en Los Angeles, Seattle, Boston o Dallas, pero estos aprovecharon la ocasión del fútbol para hablar de negocios.

 

Pero el Mundial nos depara otros efectos colaterales. Lo saben aquellos culés que celebraron con una especial efusión el gol de Andréa Iniesta en Stamford Bridge. Analistas del Ministerio de Bienestar Social surcoreano vinculan los éxitos deportivos con el incremento de la natalidad en un país donde, al igual que España y Cataluña, el índice de la fertilidad por mujer es uno de los más bajos del mundo. El estudio remarca que tras la exitosa participación en el Mundial de Corea-Japón 2002, el índice subió del 1,17 de aquel año al 1,19 en 2003. En los dos años siguientes los porcentajes bajaron de nuevo hasta el 1,08 en 2005. Pero otra vez en 2007, tras el Mundial de Alemania 2006, los nacimientos alcanzaban el 1,26 para caer al 1,15 en 2009. En esta ocasión, los analistas no muestran tan optimismo: los partidos en Corea se ofrecían a las intempestivas cuatro de la madrugada.

 

Cabe que la selección de Del Bosque llegue lejos en este Mundial pero si lo logra, el Gobierno de Zapatero en plena crisis económica y social conseguirá que al menos uno de los índices estatales, el de natalidad, logre resultados positivos en 2011.

  Publicado en La Vanguardia, el 5 julio 2010

Efectos colaterales del mundial

Posteado el Julio 5th, 2010 en Asia,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

 

En las recientes cumbres del G8 y G20 los líderes acordaron tomar, una vez más y divididos, medidas eficaces para afrontar la crisis económica mundial. Otra preocupación, seguir los partidos de Mundial. Diez de las 26 delegaciones participantes reunidas en Toronto tenían aún sus selecciones jugando en Sudáfrica y desde la cancillera Angela Merkel y el premier David Cameron hasta los presidentes Barack Obama y Lee Myung-bak ajustaron sus agendas para poder ver los partidos. En las ruedas de prensa y otros contactos informales los líderes comentaban la suerte o infortunio de sus equipos. Así Cameron consolaba a Berlusconi por la pronta eliminación de los italianos. Al día siguiente eran los ingleses quienes, entrenados por un italiano, decían adiós al Mundial con gol fantasma inglés incluido. Lula da Silva debe llorar la derrota brasileña. Los canadienses solo se han clasificado una vez para jugar un Mundial y no marcaron ni un gol.  Pero sí saben alcanzar las metas económicas.

 

Sin embargo el Mundial no ayudará  mucho a superar la crisis económica. Según un informe del suizo Institute for Management Development el Mundial podría tener un coste económico global estimado en 10.400 millones $ en pérdidas de productividad por las horas de trabajo derrochadas. Tal vez Cameron vió compensado el disgusto deportivo con la recuperación de la productividad laboral mientras Merkel maldicía la concesión arbitral del gol fantasma. Algunos expertos afirman que las pérdidas se compensan con otros beneficios, tangibles o intangibles. Mientras se ganan partidos, el público disfruta y aparcan durante unos días los problemas pendientes. Otros valoran los negocios publicitarios en torno al Mundial, aunque pocas camisetas y de más artículos habrán vendido esta vez los franceses.

 

En todo caso, finalizada la gran fiesta del fútbol, todos deberemos volver a la realidad diaria de la crisis que solo se superará si uno tiene empleo “trabajando mas y mejor aunque sea por algo menos”.

 

Otro efecto mundialista es la movilización de las diásporas en todo el mundo. En las calles catalanas resulta notable la presencia de argentinos, brasileños, etc. que se reúnen para compartir las victorias o derrotas de sus selecciones. También los surcoreanos se congregaban en Los Angeles, Seattle, Boston o Dallas, pero estos aprovecharon la ocasión del fútbol para hablar de negocios.

 

Pero el Mundial nos depara otros efectos colaterales. Lo saben aquellos culés que celebraron con una especial efusión el gol de Andréa Iniesta en Stamford Bridge. Analistas del Ministerio de Bienestar Social surcoreano vinculan los éxitos deportivos con el incremento de la natalidad en un país donde, al igual que España y Cataluña, el índice de la fertilidad por mujer es uno de los más bajos del mundo. El estudio remarca que tras la exitosa participación en el Mundial de Corea-Japón 2002, el índice subió del 1,17 de aquel año al 1,19 en 2003. En los dos años siguientes los porcentajes bajaron de nuevo hasta el 1,08 en 2005. Pero otra vez en 2007, tras el Mundial de Alemania 2006, los nacimientos alcanzaban el 1,26 para caer al 1,15 en 2009. En esta ocasión, los analistas no muestran tan optimismo: los partidos en Corea se ofrecían a las intempestivas cuatro de la madrugada.

 

Cabe que la selección de Del Bosque llegue lejos en este Mundial pero si lo logra, el Gobierno de Zapatero en plena crisis económica y social conseguirá que al menos uno de los índices estatales, el de natalidad, logre resultados positivos en 2011.

 Publicado en La Vanguardia, el 5 julio 2010

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