¿Negociar con el mal?

Posteado el noviembre 25th, 2010 en Corea,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

Pyongyang sigue jugando con fuego. Atacó por primera vez desde 1953, suelo surcoreano provocando víctimas civiles. Desde hace décadas desarrolla con éxito su estrategia de chantaje militar. Provoca tensiones militares, incluso nucleares, para presionar y negociar con EEUU y sus aliados, un reconocimiento internacional del régimen estalinista, última reliquia de la Guerra Fría. Se sienta con ellos, llega a acuerdos concretos para avanzar hacia su desnuclearización logrando generosas ayudas y compensaciones económicas. Pero luego no cumple sus compromisos, gana tiempo y prosigue secretamente su programa nuclear. En 2006 y 2009 realizó dos ensayos. Hoy ya es un Estado nuclear. Y para certificar sus crecientes capacidades nucleares, Pyongyang invitó al ciéntífico Siegfried Hecker que pudo ver cientos y cientos de modernas centrifugadoras produciendo más uranio enriquecido.

 

¿Que otra razón explica la nueva agresión norcoreana? El 28 de septiembre, Kim Jong-il nombró heredero a su hijo Kim Jong.un, un joven desconocido sin experiencia política y militar. Una apuesta arriesgada pero forzada por el delicado estado de salud del dictador que podría empeorar fatalmente. Fue una sucesión impuesta por el dictador a la vieja guardia del Partido y del Ejército. Dos meses después, parece que el consenso entre el clan familiar de los Kim y el estamento militar no es pleno. Y los dos Kim, que comparten y mueven los hilos del poder, están depurando altos cargos militares para rodearse de una nueva generación de fieles colaboradores.  La escalada militar forma parte de su estrategia para mantener unido y fiel al estamento militar y a una población hambrienta. Y no cabe descartar que Pyongyang denote un tercer ensayo para reafirmar sus ambiciones y amenazas nucleares.

 

EEUU, Corea del Sur y Japón poco pueden hacer ante un estado “canalla” que actúa con una total impunidad. La llave la tiene China. Kim Jog-il viajó a China en agosto para lograr el placet a su plan sucesorio y pedir más ayuda económica. Se entrevistó con Hu Jintao el 27 de agosto y presentó el joven Kim Jong-un a los chinos. Alcanzó sus dos objetivos: recibió la luz verde china a sus veleidades sucesorias y el compromiso chino de incrementar la cooperación económica, incluso militar, con el Norte.

 

Pero Pekín exigió a Pyongyang dos contrapartidas: a) abrir gradualmente su economía al exterior, siguiendo el modelo chino, dando prioridad a los intereses de las empresas chinas que muestran un apetito voraz sobre los recursos naturales del Norte y b) rebajar la tensión militar en la península coreana volviendo a las negociaciones, rotas en 2009, para la desnuclearización del Norte.

EEUU y Corea del Sur están prestos a volver a negociar pero no a cualquier precio. Quieren hechos concretos y no nuevas promesas. Seúl exige que Pyongyang reconozca su responsabilidad en el hundimiento de la corbeta “Cheonan” el 26 de  marzo que causó 46 bajas surcoreanas, algo que el Norte niega.

 

El escenario de futuro plantea muchas incógnitas. Kim jong-il solo aspira a vivir lo suficiente para celebrar en 2012 el centenario del nacimiento de su padre Kim Il-sung y ver consolidada la dinastía en Kim Jong-un. Pekín puede y debe forzar a Pyongyang a negociar la salida de un conflicto que no tiene una solución militar. Bush incluyó en 2002 a Corea en el eje del mal. El entonces presidente surcoreano Kim Dae-jung dijo a Bush que si el interés nacional lo exigía, bien se podía dialogar “incluso con el mal”. Pyongyang, a diferencia de Irak, si tiene armas de destrucción masiva. No se puede seguir jugando con fuego. Hay que abrir las puertas hacia una definitiva solución negociada. Y Pekín tiene las llaves. Es lo que espera la comunidad internacional.

 Publicado en La Vanguardia, el 25 noviembre 2010

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Obama apoya las aspiraciones indias en las NNUU

Posteado el noviembre 22nd, 2010 en Asia,EEUU-Asia,India,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

Barack Obama visitó por primera vez India los días 4 al 8 de noviembre. Fue recibido solemnemente en una sesión extraordinaria que reunió a las dos cámaras del Parlamento indio. Obama afirmó algo que los diputados ansiaban oír: el pleno apoyo de EEUU a las aspiraciones indias de convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de las NNUU, a pesar de las reticencias chinas y la frontal oposición de Pakistán. Un apoyo mucho más explícito que el dado previamente por Obama a idénticas pretensiones por parte de Japón. Desde septiembre de este año India ocupa una silla entre los 10 miembros no permanentes.

 

El gesto diplomático de Obama iba dirigido a mejorar las relaciones bilaterales pero que puede tener una mayor trascendencia internacional a medio o largo plazo. Remarcó que “el orden internacional justo y sostenible que EEUU busca, incluye unas Naciones Unidas que sean eficaces, creíbles y legítimas. Por esto espero una reforma del Consejo de Seguridad que incluya a India como un miembro permanente”. Una satisfacción dada a los indios que aspiran a ser mucho más que una potencia económica, llamada a convertirse en la tercera economía mundial. Y EEUU desea contar con un aliado estratégico capaz de hacer de contrapeso en Asia al coloso chino.

 

George Bush apostó fuerte al firmar con Nueva Delhi en junio de 2005 un acuerdo de cooperación civil nuclear que permitía transferir tecnología nuclear, a pesar de la delgada línea que separa el uso civil del militar. Este acuerdo fue finalmente ratificado por el Parlamento indio el pasado 30 de agosto. Cabe recordar que India, pese a ser una potencia nuclear desde 1974, aún no ha ratificado el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT). En cambio, Obama entró en la Casa Blanca en 2009 con la voluntad de prioridar el diálogo y el entendimiento con Pekín. Un año después, decepcionado por la intransigencia china confirmada en la reciente Cumbre del G20 en Seúl, gira hacia India, un país con el cual sí comparte valores democráticos e intereses estratégicos. EEUU quiere que India juegue un mayor protagonismo político y económico en Asia para contener a China. Pero Washington debe asegura a la vez su alianza militar con Pakistán, rival acérrimo de India. Islamabad reaccionó agriamente. Considera decepcionante e incomprensible que Washington apoye la candidatura de un país que desde hace décadas incumple las resoluciones de las NNUU en relación al conflicto de Cachemira.

 

Pero hacer realidad las aspiraciones indias de sentarse permanentemente en el Consejo de Seguridad es algo que no depende de la exclusiva voluntad de EEUU. La llave maestra la tiene otra  aspirante a superpotencia mundial con derecho a veto en el Consejo de Seguridad y gran competidor estratégico en Asia en el Índico: China, otro vecino con el cual India también tiene disputas territoriales, aun sin resolver, en la frontera del Himalaya.

 

La reforma de las NNUU ya estaba prevista para 2005, con ocasión de su 60º aniversario. Pero es de difícil realización práctica. Para reformar la Carta de Francisco de 1945 se precisa el voto de las dos terceras partes de los miembros de la Asamblea General y no ser vetada por los cinco actuales miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EEUU, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia). India, Japón, Alemania, Brasil y Sudáfrica son cinco firmes aspirantes. Otras potencias medias como España, Italia, Corea del Sur, Argentina, México y Canadá respaldan una reforma que afectase a la distribución regional y al período de rotación de las plazas de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad. La actual composición del G20 podría dar pistas sobre cuales podrían sentarse en el Consejo de Seguridad.

 

Pero los dispares y abecés antagónicos intereses estratégicos de las grandes potencias dificultan llegar a un acuerdo consensuado y mantienen obsoleto un “status quo” establecido en 1945 y que se derrumbó con el final de la Guerra Fría. El mundo ha cambiado en los últimos 65 años mientras el sistema de NNUU está perdiendo legitimidad cuando ya entramos en la segunda década del Siglo XXI. Pero los actuales cinco miembros permanentes no quieren renunciar a su derecho de veto y menos concederlo con otras potencias emergentes. Pekín no se posiciona. Podría dar su placet a India pero difícilmente a Japón. Las aspiraciones de Brasil son vistas con recelo por otros países latinoamericanos. Nigeria y Egipto presentan sus credenciales en África. También se contesta que la UE sume con Alemania una tercera silla a las que ya disfrutan Francia y Gran Bretaña. Un crucigrama difícil de encajar.

 

Obama confirmó en Nueva Delhi el gran rol que India jugará en el tablero mundial en este siglo XXI. Remarcó que India no es una potencia emergente, ya ha emergido. Y evocó la responsabilidad compartida de “las dos grandes democracias del mundo” para promover la paz, la estabilidad y la prosperidad mundial.

 

 Publicado en IGADI, 22 noviembre 2010

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Obama y las iniciativas comerciales en Asia-Pacífico

Posteado el noviembre 17th, 2010 en Asia,EEUU-Asia,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

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Societat Civil i Acció Exterior

Posteado el noviembre 16th, 2010 en Catalunya - Europa,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

 L'acció exterior adquireix un major pes estratègic a mesura que avancen els processos d’integració econòmica internacional. S'estan multiplicant els intercanvis entre Estats i entre ens subestatals. I Catalunya i Barcelona competeixen amb altres regions i ciutats del món. En aquest context, la Generalitat ha de potenciar una eficient acció exterior  amb una ferma estrategia: donar suport a la societat catalana per afrontar decididament els reptes de la Globalització.

Per què, qui, com i on s’ha de desenvolupar la acció exterior? En primer lloc, és imprescindible per exercir amb eficacia moltes competències del Govern: el foment del comerç i les inversions exteriors, el transport i les comunicacions, les universitats i la recerca, la sanitat i la qualitat mediambiental. Totes són actuacions internacionals. La Generalitat ha de liderar l’ acció exterior i comptar amb una estructura orgànica, adequada i eficient. És previsible que el futur Govern crei, a curt o a mig termini, un Departament de Relacions Exteriors. Tanmateix, és prioritàri encertar en el cóm s’assoleixen els objectius tot optimitzant els recursos personals i materials.

Cal evitar l’error de crear o mantenir un complex i poc àgil aparell burocràtic. Sí cal comptar en canvi amb un equip directiu de polítics i “experts” coneixedors de la realitat i la diversitat internacional. És evident que el President de la Generalitat ha de ser el cap i motor de l'acció exterior del pais. I que sigui desenvolupada de forma coordinada i descentralitzada pels diversos organismes públics. Tots han d'assumir la dimensió "exterior" en l'exercici de les seves competències específiques. Ara bé, el més important és, sens dubte, potenciar l’activa participació de “la Societat Civil”. Els Governs són actors internacionals. Però cada cop més, els vertaders protagonistes de l’ acció exterior son les empreses i les organitzacions empresarials, sindicals i professionals, les universitats i centres de formació, les ONG i altres entitats socials, culturals i esportives, etc.. Les seves activitats i també les d’alguns prestigiosos ciutadans creen la “imatge exterior” i alimenten el "soft power" del país. El FC Barcelona és, de ben segur, una marca catalana de renom internacional. També ho són entitats com ESADE i IESE.

Els Governs ha de “facilitar” les activitats transnacionals dels agents amb voluntat, dimensió i capacitat per internacionalitzar-se. El sector privat sol ser més àgil, ràpid i eficient que el sector públic a l'hora de reaccionar davant nous reptes internacionals. Cal aplicar el “principi de la subsidiarietat": el que es pugui fer millor des de la Societat Civil no ha de ser fet pels Poders Públics. 

On? Catalunya és un país europeu situat a la ribera nord del Mediterrani. A aquest doble component europeu i mediterrani amb projecció a América Llatina, ara cal sumar-hi, una nova prioritat acció geográfica: l’impuls de les relacións comercials amb Àsia-Pacífic, amb grans mercats com la Xina i l’Índia.

En tot cas, la Generalitat i els ens locals han d'assegurar un eficient “marc institucional" que afavoreixi -i mai entorpeixi- l’obertura del pais a l'exterior. Hem de comptar amb un teixit industrial i de serveis competitiu, més empreses multinacionals, millorar el rànquing d'excel·lència de les universitats, fomentar la Societat del Coneixement, participar en xarxes transnacionals, defensar a través de les ONGs els béns públics globals, etc. La clau mestra: sumar complicitats, sinergies i esforços entre els àmbits polític, empresarial, sindical, educatiu i sociocultural. És la millor manera de defensar els nostres interesos, endins dins i fora de Catalunya.
Publicat a AVUI, 16 novembre 2010

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UE-China: debilidades y contradicciones

Posteado el noviembre 10th, 2010 en Asia,Catalunya - Europa,Presentació,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

La UE es la historia de un gran éxito. Reconcilió Alemania y Francia, los dos países que lideraron la reconstrucción económica europea culminada con la unión monetaria. Paralelamente, se amplió hasta tener 27 estados miembros con distinto nivel de desarrollo económico y social y de afección a los objetivos comunitarios. Pero no profundizó suficientemente en las reformas políticas necesarias para asegurar la gobernabilidad de una Unión tan heterogénea. Hoy padece una falta de liderazgo, de solidaridad y de una visión común necesaria para afrontar con decisión los nuevos retos de la Globalización. Es evidente que existen nuevas capacidades institucionales tras  aprobarse el Tratado de Lisboa. Pero debe mejorar la coherencia y la coordinación entre los miembros de la UE para alcanzar un mayor peso e influencia en las relaciones internacionales. La irrupción de China, India y de otras potencias emergentes hace más urgente un golpe de timón hacia la dirección correcta.

Las relaciones entre la UE y China son cada vez más contradictorias. Crece la interdependencia económica pero las relaciones políticas son cada vez más complejas. China asciende económicamente pero persiste con su modelo capitalista sin pluralismo político, lejos de los valores democráticos que comparten la UE y EEUU. En los dos últimos dos años se han producido situaciones políticamente tensas entre la UE y China como las que durante la presidencia francesa obligaron a aplazar en diciembre de 2008 la 11ª Cumbre, que se celebró finalmente en Praga el 20 de mayo de 2009. También la UE salió malparada diplomáticamente en la Conferencia sobre el Cambio Climático en Copenhague.

 

Algunas debilidades de la UE en su política exterior con Asia y con China en particular se manifestaron, el 6 de octubre, en la 13ª Cumbre UE-China que contó con la asistencia del primer ministro chino Wen Jiabao. El Comunicado Conjunto Final recogió el compromiso mutuo de abrir una nueva etapa en las relaciones UE-China. Muchas declaraciones de principios bien intencionadas. Pero no se logró avances y ni  mencionó ningún acuerdo concreto sobre los temas claves: la conveniente apreciación del yuan que provoca los actuales desequilibrios comerciales entre ambas partes, la insuficiente protección de los derechos de la propiedad industrial e intelectual  o la cuestión de los Derechos Humanos en China. El dossier sobre los Derechos Humanos provoca irritación en Pekín como quedó patente con su airada reacción tras anunciarse el 8 de octubre la concesión del Premio Nóbel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobao. Lo considera una inaceptable intromisión en los asuntos internos chinos y sigue presionando a las chancillerías europeas para que boicoteen la ceremonia de entrega del premio que se celebrará en diciembre.

 

En Bruselas, la UE y China pusieron sus cartas sobre la mesa y allí quedaron. Otra oportunidad perdida. La UE no logró transmitir un mensaje unitario a Pekín. La estrategia china prioriza las relaciones bilaterales sobre las comunitarias. Tal vez la UE debería estrechar su colaboración con EEUU, Japón, India, Corea del Sur y otros países asiáticos. Se precisa que Pekín asuma sus responsabilidades internacionales no solo en los temas financieros, sino también en otras cuestiones como la protección de los Derechos Humanos, el calentamiento global y la proliferación nuclear en Irán y Corea del Norte. Pero Bruselas no tiene una posición común. Pekín lo sabe y va a lo suyo: proseguir con su desarrollo económico y posicionarse firmemente en los mercados mundiales. Ahora tiene como punto de mira a los mercados europeos.

 

Además de Bruselas, el primer ministro chino visitó Grecia, Italia, Alemania y Turquía. Con su generosa ayuda financiera a España, Grecia, Portugal e Irlanda gana aliados en la UE para frenar las presiones de Bruselas a Pekín para que aprecie el yuan. Y con sus prometidas inversiones en infraestructuras y logísticas, especialmente en varios puertos mediterráneos, China confía abrir vías para que sus empresas y productos gocen de un mejor acceso al mercado interior europeo. También esta abriéndose paso en Europa del este, especialmente en Polonia y Rumania.

 

Tras la gira europea del primer ministro Wen Jiabao en octubre, el presidente chino Hu Jintao  visitó Portugal y Francia los días 4 al 7 de noviembre. En Lisboa se comprometió a apoyar la recuperación de las maltrechas finanzas lusas comprando deuda pública. En París, se firmaron contratos industriales que podrían alcanzar, según fuentes chinas, los 14.000 millones de euros. Ayudarán a corregir el enorme déficit comercial que Francia tiene con China (20.000 millones de euros). Está claro que el Dalai Lama ya no volverá a pisar el Palacio del Elíseo.

  Publicado en Estudios de Política Exterior, el 10 noviembre 2010

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Lagunas chinas

Posteado el noviembre 9th, 2010 en Asia,Presentació,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

China presentó en la Expo Shanghai 2010 sus credenciales para convertirse en otra potencia tecnológica mundial. Pero, como todo rápido proceso de desarrollo, el chino padece lagunas, entre ellas, una insuficiente protección de los derechos de la propiedad industrial e intelectual (DPI). Es cierto que ha hecho indudables avances legislativos desde su entrada en la OMC en 2001.  Sin embargo, las leyes no son interpretadas y aplicadas de forma efectiva y transparente por parte de sus jueces y funcionarios. Existe una dicotomía entre el discurso oficial y la realidad diaria.

 

China solo se convertirá en una defensora de los DPI cuando sus grandes empresas sean también líderes tecnológicos. Y están en ello, pues ya es mucho más que la fábrica del mundo. Sus empresas ya producen bienes de alto valor añadido, lanzan sus propias marcas e incluso compran otras de renombre mundial para entrar en las redes de distribución internacional controladas por EEUU, la UE y Japón.

 

No obstante, su estrategia será diversa en función de sus intereses. Protegerá los DPI en las grandes ciudades de las provincias costeras, priorizando los de las marcas chinas. La protección será más laxa por las empresas extranjeras. Un doble rasero con fines proteccionistas para favorecer el control del mercado interior por las empresas chinas. En cambio, la protección de los DPI será escasa en las zonas poco desarrolladas del centro e interior del país. Allí, los chinos seguirán fabricando y exportando productos falsos o pirateados, accesibles a los bolsillos de los consumidores con rentas bajas, chinos o del resto del mundo.

 

Debemos proteger mejor nuestros DPI. Los chinos son emprendedores, hábiles y sutiles y si te despistas te marcan un gol por la escuadra Jugar en China es complicado porque las reglas de juego son inconcretas, no siempre se cumplen y el árbitro puede ser parcial. Muchas empresas no registran internacionalmente las marcas, las patentes y los derechos de autor. Entonces, algún avispado jugador chino las copia o falsifica y las vende e incluso exporta impunemente. Y si corre más y los registra en China antes que el verdadero propietario, este deberá recurrir a los Tribunales chinos en un complejo y costoso proceso. El jugador infractor será amonestado, pero cabe que siga jugando al día siguiente y siga marcando más goles. Conclusión: se deben registrar sin demora los DPI aunque no se prevea comerciar o invertir en China.

 A pesar de todo, China es un mercado imponente donde merece persistir y asumir unos riesgos que pueden mitigarse si la empresa se prepara con tiempo. Es el primer país exportador y será el primer mercado consumidor mundial. Para muchas empresas ya lo es. Las clases medias crecen rápidamente. Y millones de chinos que ahora compran productos falsos, ansían prosperar y demostrar su nuevo status social, comprando productos de calidad. Hoy es aún un buen momento y hay espacio para entrar en el mercado chino.  

Los DPI son el nuevo oro negro del Siglo XXI. Seguirán las disputas económicas entre los países desarrollados y los emergentes. EEUU y la UE presionan a China para que asuma sus compromisos sobre los DPI. Pero China lo hará cuando le convenga.

 

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Cumbres UE-Asia: China crece y se crece, la UE no suma

Posteado el noviembre 5th, 2010 en Asia,Catalunya - Europa,Presentació,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

Los días 4 al 6 de octubre de 2010 se celebraron en Bruselas la 8º Cumbre ASEM (Asia-Europe Meeting) y la 13º Cumbre UE-China. Las cumbres fueron también el marco para varios contactos bilaterales entre diversos los jefes de Estado o de Gobierno asistentes. Estos encuentros se celebraron en un complejo contexto político y económico en el que destacan el imparable ascenso económico de China, la crisis financiera que acosa a determinados miembros de la UE y la denominada “guerra de las divisas” que afecta a las valoraciones del dólar y del euro con respecto a la del yuan y otras monedas de los países emergentes.

 

China es, tras superar a Japón, la segunda economía mundial. Solo tiene por delante a los EEUU. Tras estos tres países, aparecen en un ranking del Banco Mundial, 4 países europeos: Alemania (4º), Francia (5º), Reino Unido (6º) e Italia (7º). Si se suman a estos cuatro PIB los de España (12º) y los restantes países comunitarios, la UE es de largo la primera economía mundial. Sin embargo, mientras China crece la UE no siempre suma.  Sigue dividida y ausente a los ojos del mundo, especialmente para los asiáticos. Si observamos el mapa euroasiático, destaca el color amarillo del coloso chino mientras la UE aparece difuminada entre un mosaico de colores y un laberinto de barreras políticas. Podría ser mucho más que un gran mercado con una moneda única si actuase con una estrategia común y hablase con una sola voz en los ámbitos de la política exterior y de seguridad ante China y otras potencias emergentes.

 

La UE es la historia de un gran éxito. Reconcilió Alemania y Francia, los dos países que lideraron la reconstrucción económica europea culminada con la unión monetaria. Paralelamente, se amplió hasta tener 27 estados miembros, muy heterogéneos y con distinto nivel de desarrollo económico y social. Pero no profundizó suficientemente en las reformas políticas necesarias para asegurar la gobernabilidad de una Unión tan compleja. Hoy padece una falta de liderazgo, de solidaridad y de una visión común necesaria para afrontar con decisión los nuevos retos de la Globalización. Es evidente que existen nuevas capacidades institucionales tras  aprobarse el Tratado de Lisboa. Pero debe mejorar la coherencia y la coordinación entre los miembros de la UE para alcanzar un mayor peso e influencia en las relaciones internacionales. La irrupción de China, India y de otras potencias emergentes hace más urgente un golpe de timón hacia la dirección correcta.

 

a)   ASEM constituye un foro informal que desde 1996 favorece el diálogo político y la búsqueda de consensos entre Europa y Asia en cuestiones claves para asegurar la gobernabilidad mundial. La 8ª Cumbre ASEM convocó, los días 4 y 5 de octubre, a los 27 miembros de la UE, 16 asiáticos además de los representaciones de las instituciones comunitarias y del Secretaria General de la ASEAN. Participaron, por primera vez, 3 nuevos miembros, Rusia, Australia y Nueva Zelanda. Reunió a 46 estados que representaban el 58% de la población, el 50% del PIB y el 60% del comercio mundial. Los socios asiáticos de ASEM suman el 25% del comercio total de la UE. China, Japón, Corea del Sur e India representaron en 2009 el 12,9%, el 4%, el 2,3% y el 2,3% del comercio exterior de la UE. A la vez se organizaron varios foros que convocaron a delegaciones de parlamentarios, empresarios y otros representantes de las sociedades civiles de los países. También se reunió la Asia Europa Foundation (ASEF) que organizó la conferencia “Connecting Civil Societies”.

 

La Cumbre ASEM ofreció a europeos y asiáticos una excelente oportunidad para contrastar sus posiciones en cuestiones económicas y monetarias a las puertas de la cumbre del G20 (Seúl, 11 y 12 de noviembre) y a pocas semanas de que se celebre en Cancún la próxima cumbre sobre el Cambio Climático. También acogió varios encuentros bilaterales como el mantenido entre los primeros ministros Wen Jiabao y Naoto Kan enfrentados por la disputa territorial sobre las islas Sentaku/Diaoyu. La Cumbre aprobó el 5 de octubre, la Declaración “Hacia una más efectiva Gobernabilidad global”. Destaca el apoyo a una reforma de las cuotas del FMI que refleje adecuadamente el peso y las responsabilidades de las potencias emergentes en la economía mundial, un tema tratado en la cumbre del G20 celebrada en Seúl el 11 y 12 de noviembre. La UE mostró su disposición a ceder parte de su peso a las potencias emergentes, hasta dos de las nueve sillas que ocupa en el FMI.

 

b)   Mayor interés suscitó la 13ª Cumbre UE-China reunida el 6 de octubre con la asistencia del primer ministro chino Wen Jiabao. Se trataron temas claves como la valoración del yuan que afecta a las balanzas comerciales de los países de la UE o la situación de los Derechos Humanos en China. Todos ellos quedaron sobre la mesa sin acuerdo alguno. Más que un acercamiento se constató como aún persisten posiciones distantes entre la UE y China. Pero las diferencias también se dan entre los 27 miembros de la UE a la hora de afrontar el reto chino. Siguen priorizando los intereses estatales sobre los comunitarios.

 

La UE es el primer socio comercial de China y esta es, tras EEUU, el segundo socio comercial de la UE. En la primera mitad de 2010, China representaba el 8,5% de las exportaciones y el 17,8% de las importaciones totales de la UE. Según Eurostat, el valor del comercio exterior de mercancías de la UE se triplicó entre 2000 y 2009. Las exportaciones a China se incrementaron desde 26.000 millones a 82.000 millones de euros. También las importaciones subieron de 75.000 millones en 2000 a 248.000 millones en 2008 si bien cayeron a 215.000 millones en 2009 debido a la crisis económica. Alemania es el primer exportador a China (47%), seguido de Francia (10%), Italia (8%). Alemania también es el primer importador (23%) seguido de Holanda (17% por el “efecto Rótterdam”, Reino Unido (13%) e Italia (10%). Pero el déficit comercial de la UE con China sigue imparable y afecta a todos los estados excepto Irlanda y Finlandia. Los mayores desequilibrios afectan a Holanda, Reino Unido, Italia, España y Francia. En cambio, la UE gozó en 2009 de un superávit comercial en los servicios. La UE es también un inversor neto en China.

 

Los europeos acusan a China de infravalorar el tipo de cambio del Yuan para mantener, y si cabe incrementar, sus exportaciones a la UE. Una situación que perjudica la competitividad de las empresas europeas, alimenta el déficit comercial comunitario e interno y dificulta la recuperación económica y la creación de empleo en la UE. Existen otros conflictos como el de la insuficiente protección de los derechos de la propiedad industrial e intelectual en China. Pekín también ha endurecido el trato de las empresas europeas que operan en China. Las alemanas se quejan contra la agresividad de las empresas estatales chinas que, con el apoyo financiero gubernamental, desarrollan prácticas de “dumping” con las que ganan mercados y contratos públicos. BASF y Siemens han criticado las prácticas chinas que condicionan el acceso al mercado interior chino a las transferencias de tecnologías o de know-how por parte de los inversores. La UE también deberá competir con China para adquirir los llamados “materiales raros” imprescindibles para industrias como las alemanas. En este delicado tema Pekín ya enseñó sus dientes a Tokio en septiembre.

 

En Bruselas Wen Jiabao hizo oídos sordos a las pretensiones europeas de que el yuan se aprecie gradualmente para frenar las actuales tensiones monetarias. Pekín anunció en junio, antes de asistir a la cumbre del G20 de Toronto, que dejaría apreciar el yuan. Pero desde entonces solo subió un 2% respecto al dólar pero cayó un 9% respecto al euro.

 

Wen Jiabao utiliza la tradicional estrategia china de quejarse más que su interlocutor. Se excusa en que China es aún un país en vías de desarrollo que precisa la cooperación ajena para seguir creciendo económicamente, aunque sea a costa de los demás. Insiste en que China es un país emergente con una baja renta per cápita que debe crear más empleo para seguir la senda del desarrollo económico. Wen Jiabao dejó claro, en su intervención en Europe-China Business Forum, que una rápida y amplia apreciación del yuan causaría una catarata de cierres de empresas exportadoras chinas con una perdida de millones empleos, algo que provocaría una gran inestabilidad social en su país. Y concluyó que si China sufre conflictos económicos y sociales sería un desastre para el comercio mundial.

 

Pero el subdesarrollo chino no encaja con que China cuente con la mayor bolsa de reservas de divisas del mundo. Además de Bruselas, Wen Jiabao visitó Grecia, Italia, Alemania y Turquía lanzando el mensaje de que Pekín hará grandes esfuerzos para apoyar la estabilidad del euro aportando una generosa ayuda financiera a los países de la zona euro afectados por la crisis financiera. Desde principios de 2010, Pekín ha comprado deuda de España, Portugal, Irlanda y Grecia. Le urge diversificar sus compras de bonos extranjeros hasta ahora muy concentradas en los de EEUU. En su tour europeo, China se comprometió a seguir comprando bonos del tesoro y a invertir en proyectos de infraestructura o logísticos. Pero cabe recordar que los préstamos deberán devolverse. Y cuando más compren, menor será el margen de maniobra política de los países deudores europeos ante el acreedor chino. También las inversiones chinas facilitarán el desembarco de sus empresas y sus productos en el mercado interior europeo. Grecia e Italia sacaron una buena tajada del maná chino. Pueden convertirse en la puerta de entrada china en Europa. También España, Irlanda e incluso Hungría, Polonia y otros estados de Europa del este aspiran a serlo.

 

La estrategia china en la UE es clara: “divide y vencerás”. No asume compromisos en Bruselas pero si los busca en Atenas o Roma. Podría ayudar directamente al euro incrementando el valor del yuan pero prefiere ayudar financieramente a los países miembros de la zona euro. China confía que saciando las necesidades financieras de varios miembros de la UE, ganará aliados dentro de la UE para frenar las presiones de Bruselas para que aprecie el tipo de cambio del yuan.

 

A falta de una sola y firme voz europea, Pekín prefiere tratar separadamente con Berlín, París, Londres o Madrid. Y ya se sabe que cada Estado prioriza sus intereses nacionales. Nicolas Sarkozy normalizó sus relaciones con China durante su visita oficial a Pekín en abril y las reforzó, con ocasión del último viaje del presidente Hu Jintao a París del 4 al 6 de noviembre.  Buscó el apoyo chino a sus ambiciosos propuestas para la reforma del sistema monetario internacional. Quiere asegurarse el éxito en la próxima cumbre del G20 que organizará y presidirá Francia en 2011. También Angela Merkel visitó oficialmente Pekín en julio para apoyar a las empresas alemanas que operan en el complejo mercado chino. Alemania es el primer socio comercial de China en la UE con unos intercambios comerciales que alcanzaron la cifra de 20.700 millones de euros en 2009, con un claro superávit comercial favorable a China. Y los inversores chinos están invirtiendo, al igual que los rusos y árabes, en el mercado inmobiliario de Londres. Y Madrid presume tener unas excelentes relaciones “políticas”, aunque las comerciales son aún escasas, y confía que Pekín siga comprando deuda pública española.

 

c)   Las relaciones entre la UE y China son cada vez más complejas y contradictorias. Crece la interdependencia económica pero las relaciones políticas han empeorado. China asciende económicamente pero persiste con su modelo capitalista sin pluralismo político, lejos de los valores democráticos que comparten la UE y EEUU. En los dos últimos dos años se han producido situaciones políticamente tensas como las que durante la presidencia francesa en 2008 obligaron a aplazar la 11ª Cumbre UE-China, celebrada finalmente en Praga el 20 de mayo de 2009.

 

Los resultados de la 13ª cumbre UE-China en Bruselas fueron otra vez agridulces. El Comunicado Conjunto Final expresaba el compromiso de las partes de abrir una nueva etapa en las relaciones UE-China. Pero no mencionó ningún acuerdo concreto sobre los temas clave como la conveniente apreciación del yuan que provoca los actuales desequilibrios comerciales. Tampoco referencia alguna a la cuestión de los Derechos Humanos en China. Herman Van Rompuy y Juan Manuel Barroso afirmaron haber dialogado abiertamente con Wen Jiabao sobre este espinoso tema y insistieron en que China debe  ratificar el Pacto Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos aprobado por las NNUU en 1966. Pekín solo ha ratificado el Pacto Internacional sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. El dossier sobre los Derechos Humanos irrita a China como quedó patente con su airada reacción tras anunciarse el 8 de octubre la concesión del Premio Nóbel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobao.

 

En la cumbre de Bruselas la UE y China pusieron sus cartas sobre la mesa y allí quedaron. Otra oportunidad perdida. La UE no logró transmitir un mensaje unitario a Pekín. Debería estrechar la colaboración con EEUU, Japón, India, Corea del Sur y otros países asiáticos para lograr que Pekín asuma sus responsabilidades internacionales en temas como los Derechos Humanos, el calentamiento global y la proliferación nuclear en Irán y Corea del Norte. Pero parece que Pekín va a lo suyo: proseguir con su desarrollo económico y posicionarse firmemente en los mercados mundiales. También en el mercado interior europeo.

 

El Tratado de Lisboa constituyó un gran avance institucional para lograr una UE más coordinada en la escena mundial. Pero el problema de fondo es la falta de voluntad de los Estados para adoptar posiciones comunes en la política exterior. China lo sabe y actúa en consecuencia. Tras la gira europea de Wen Jiabao en octubre, también el presidente chino Hu Jintao visitó Portugal y Francia a principios de noviembre. Fue recibido con una gran alfombra roja. Mientras la UE no acaba de sumar, China crece y se crece ante la UE.

 Publicado en ESADEgeo, el 5 noviembre 2010

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Cumbres UE-Asia: China crece y se crece, la UE no suma

Posteado el noviembre 5th, 2010 en Catalunya - Europa,Presentació,Publicacions / Publicaciones,Xina por Jaumegine

Los días 4 al 6 de octubre de 2010 se celebraron en Bruselas la 8º Cumbre ASEM (Asia-Europe Meeting) y la 13º Cumbre UE-China. Las cumbres fueron también el marco para varios contactos bilaterales entre diversos los jefes de Estado o de Gobierno asistentes. Estos encuentros se celebraron en un complejo contexto político y económico en el que destacan el imparable ascenso económico de China, la crisis financiera que acosa a determinados miembros de la UE y la denominada “guerra de las divisas” que afecta a las valoraciones del dólar y del euro con respecto a la del yuan y otras monedas de los países emergentes.

 

China es, tras superar a Japón, la segunda economía mundial. Solo tiene por delante a los EEUU. Tras estos tres países, aparecen en un ranking del Banco Mundial, 4 países europeos: Alemania (4º), Francia (5º), Reino Unido (6º) e Italia (7º). Si se suman a estos cuatro PIB los de España (12º) y los restantes países comunitarios, la UE es de largo la primera economía mundial. Sin embargo, mientras China crece la UE no siempre suma.  Sigue dividida y ausente a los ojos del mundo, especialmente para los asiáticos. Si observamos el mapa euroasiático, destaca el color amarillo del coloso chino mientras la UE aparece difuminada entre un mosaico de colores y un laberinto de barreras políticas. Podría ser mucho más que un gran mercado con una moneda única si actuase con una estrategia común y hablase con una sola voz en los ámbitos de la política exterior y de seguridad ante China y otras potencias emergentes.

 

La UE es la historia de un gran éxito. Reconcilió Alemania y Francia, los dos países que lideraron la reconstrucción económica europea culminada con la unión monetaria. Paralelamente, se amplió hasta tener 27 estados miembros, muy heterogéneos y con distinto nivel de desarrollo económico y social. Pero no profundizó suficientemente en las reformas políticas necesarias para asegurar la gobernabilidad de una Unión tan compleja. Hoy padece una falta de liderazgo, de solidaridad y de una visión común necesaria para afrontar con decisión los nuevos retos de la Globalización. Es evidente que existen nuevas capacidades institucionales tras  aprobarse el Tratado de Lisboa. Pero debe mejorar la coherencia y la coordinación entre los miembros de la UE para alcanzar un mayor peso e influencia en las relaciones internacionales. La irrupción de China, India y de otras potencias emergentes hace más urgente un golpe de timón hacia la dirección correcta.

 

a)   ASEM constituye un foro informal que desde 1996 favorece el diálogo político y la búsqueda de consensos entre Europa y Asia en cuestiones claves para asegurar la gobernabilidad mundial. La 8ª Cumbre ASEM convocó, los días 4 y 5 de octubre, a los 27 miembros de la UE, 16 asiáticos además de los representaciones de las instituciones comunitarias y del Secretaria General de la ASEAN. Participaron, por primera vez, 3 nuevos miembros, Rusia, Australia y Nueva Zelanda. Reunió a 46 estados que representaban el 58% de la población, el 50% del PIB y el 60% del comercio mundial. Los socios asiáticos de ASEM suman el 25% del comercio total de la UE. China, Japón, Corea del Sur e India representaron en 2009 el 12,9%, el 4%, el 2,3% y el 2,3% del comercio exterior de la UE. A la vez se organizaron varios foros que convocaron a delegaciones de parlamentarios, empresarios y otros representantes de las sociedades civiles de los países. También se reunió la Asia Europa Foundation (ASEF) que organizó la conferencia “Connecting Civil Societies”.

 

La Cumbre ASEM ofreció a europeos y asiáticos una excelente oportunidad para contrastar sus posiciones en cuestiones económicas y monetarias a las puertas de la cumbre del G20 (Seúl, 11 y 12 de noviembre) y a pocas semanas de que se celebre en Cancún la próxima cumbre sobre el Cambio Climático. También acogió varios encuentros bilaterales como el mantenido entre los primeros ministros Wen Jiabao y Naoto Kan enfrentados por la disputa territorial sobre las islas Sentaku/Diaoyu. La Cumbre aprobó el 5 de octubre, la Declaración “Hacia una más efectiva Gobernabilidad global”. Destaca el apoyo a una reforma de las cuotas del FMI que refleje adecuadamente el peso y las responsabilidades de las potencias emergentes en la economía mundial, un tema tratado en la cumbre del G20 celebrada en Seúl el 11 y 12 de noviembre. La UE mostró su disposición a ceder parte de su peso a las potencias emergentes, hasta dos de las nueve sillas que ocupa en el FMI.

 

b)   Mayor interés suscitó la 13ª Cumbre UE-China reunida el 6 de octubre con la asistencia del primer ministro chino Wen Jiabao. Se trataron temas claves como la valoración del yuan que afecta a las balanzas comerciales de los países de la UE o la situación de los Derechos Humanos en China. Todos ellos quedaron sobre la mesa sin acuerdo alguno. Más que un acercamiento se constató como aún persisten posiciones distantes entre la UE y China. Pero las diferencias también se dan entre los 27 miembros de la UE a la hora de afrontar el reto chino. Siguen priorizando los intereses estatales sobre los comunitarios.

 

La UE es el primer socio comercial de China y esta es, tras EEUU, el segundo socio comercial de la UE. En la primera mitad de 2010, China representaba el 8,5% de las exportaciones y el 17,8% de las importaciones totales de la UE. Según Eurostat, el valor del comercio exterior de mercancías de la UE se triplicó entre 2000 y 2009. Las exportaciones a China se incrementaron desde 26.000 millones a 82.000 millones de euros. También las importaciones subieron de 75.000 millones en 2000 a 248.000 millones en 2008 si bien cayeron a 215.000 millones en 2009 debido a la crisis económica. Alemania es el primer exportador a China (47%), seguido de Francia (10%), Italia (8%). Alemania también es el primer importador (23%) seguido de Holanda (17% por el “efecto Rótterdam”, Reino Unido (13%) e Italia (10%). Pero el déficit comercial de la UE con China sigue imparable y afecta a todos los estados excepto Irlanda y Finlandia. Los mayores desequilibrios afectan a Holanda, Reino Unido, Italia, España y Francia. En cambio, la UE gozó en 2009 de un superávit comercial en los servicios. La UE es también un inversor neto en China.

 

Los europeos acusan a China de infravalorar el tipo de cambio del Yuan para mantener, y si cabe incrementar, sus exportaciones a la UE. Una situación que perjudica la competitividad de las empresas europeas, alimenta el déficit comercial comunitario e interno y dificulta la recuperación económica y la creación de empleo en la UE. Existen otros conflictos como el de la insuficiente protección de los derechos de la propiedad industrial e intelectual en China. Pekín también ha endurecido el trato de las empresas europeas que operan en China. Las alemanas se quejan contra la agresividad de las empresas estatales chinas que, con el apoyo financiero gubernamental, desarrollan prácticas de “dumping” con las que ganan mercados y contratos públicos. BASF y Siemens han criticado las prácticas chinas que condicionan el acceso al mercado interior chino a las transferencias de tecnologías o de know-how por parte de los inversores. La UE también deberá competir con China para adquirir los llamados “materiales raros” imprescindibles para industrias como las alemanas. En este delicado tema Pekín ya enseñó sus dientes a Tokio en septiembre.

 

En Bruselas Wen Jiabao hizo oídos sordos a las pretensiones europeas de que el yuan se aprecie gradualmente para frenar las actuales tensiones monetarias. Pekín anunció en junio, antes de asistir a la cumbre del G20 de Toronto, que dejaría apreciar el yuan. Pero desde entonces solo subió un 2% respecto al dólar pero cayó un 9% respecto al euro.

 

Wen Jiabao utiliza la tradicional estrategia china de quejarse más que su interlocutor. Se excusa en que China es aún un país en vías de desarrollo que precisa la cooperación ajena para seguir creciendo económicamente, aunque sea a costa de los demás. Insiste en que China es un país emergente con una baja renta per cápita que debe crear más empleo para seguir la senda del desarrollo económico. Wen Jiabao dejó claro, en su intervención en Europe-China Business Forum, que una rápida y amplia apreciación del yuan causaría una catarata de cierres de empresas exportadoras chinas con una perdida de millones empleos, algo que provocaría una gran inestabilidad social en su país. Y concluyó que si China sufre conflictos económicos y sociales sería un desastre para el comercio mundial.

 

Pero el subdesarrollo chino no encaja con que China cuente con la mayor bolsa de reservas de divisas del mundo. Además de Bruselas, Wen Jiabao visitó Grecia, Italia, Alemania y Turquía lanzando el mensaje de que Pekín hará grandes esfuerzos para apoyar la estabilidad del euro aportando una generosa ayuda financiera a los países de la zona euro afectados por la crisis financiera. Desde principios de 2010, Pekín ha comprado deuda de España, Portugal, Irlanda y Grecia. Le urge diversificar sus compras de bonos extranjeros hasta ahora muy concentradas en los de EEUU. En su tour europeo, China se comprometió a seguir comprando bonos del tesoro y a invertir en proyectos de infraestructura o logísticos. Pero cabe recordar que los préstamos deberán devolverse. Y cuando más compren, menor será el margen de maniobra política de los países deudores europeos ante el acreedor chino. También las inversiones chinas facilitarán el desembarco de sus empresas y sus productos en el mercado interior europeo. Grecia e Italia sacaron una buena tajada del maná chino. Pueden convertirse en la puerta de entrada china en Europa. También España, Irlanda e incluso Hungría, Polonia y otros estados de Europa del este aspiran a serlo.

 

La estrategia china en la UE es clara: “divide y vencerás”. No asume compromisos en Bruselas pero si los busca en Atenas o Roma. Podría ayudar directamente al euro incrementando el valor del yuan pero prefiere ayudar financieramente a los países miembros de la zona euro. China confía que saciando las necesidades financieras de varios miembros de la UE, ganará aliados dentro de la UE para frenar las presiones de Bruselas para que aprecie el tipo de cambio del yuan.

 

A falta de una sola y firme voz europea, Pekín prefiere tratar separadamente con Berlín, París, Londres o Madrid. Y ya se sabe que cada Estado prioriza sus intereses nacionales. Nicolas Sarkozy normalizó sus relaciones con China durante su visita oficial a Pekín en abril y las reforzó, con ocasión del último viaje del presidente Hu Jintao a París del 4 al 6 de noviembre.  Buscó el apoyo chino a sus ambiciosos propuestas para la reforma del sistema monetario internacional. Quiere asegurarse el éxito en la próxima cumbre del G20 que organizará y presidirá Francia en 2011. También Angela Merkel visitó oficialmente Pekín en julio para apoyar a las empresas alemanas que operan en el complejo mercado chino. Alemania es el primer socio comercial de China en la UE con unos intercambios comerciales que alcanzaron la cifra de 20.700 millones de euros en 2009, con un claro superávit comercial favorable a China. Y los inversores chinos están invirtiendo, al igual que los rusos y árabes, en el mercado inmobiliario de Londres. Y Madrid presume tener unas excelentes relaciones “políticas”, aunque las comerciales son aún escasas, y confía que Pekín siga comprando deuda pública española.

 

c)   Las relaciones entre la UE y China son cada vez más complejas y contradictorias. Crece la interdependencia económica pero las relaciones políticas han empeorado. China asciende económicamente pero persiste con su modelo capitalista sin pluralismo político, lejos de los valores democráticos que comparten la UE y EEUU. En los dos últimos dos años se han producido situaciones políticamente tensas como las que durante la presidencia francesa en 2008 obligaron a aplazar la 11ª Cumbre UE-China, celebrada finalmente en Praga el 20 de mayo de 2009.

 

Los resultados de la 13ª cumbre UE-China en Bruselas fueron otra vez agridulces. El Comunicado Conjunto Final expresaba el compromiso de las partes de abrir una nueva etapa en las relaciones UE-China. Pero no mencionó ningún acuerdo concreto sobre los temas clave como la conveniente apreciación del yuan que provoca los actuales desequilibrios comerciales. Tampoco referencia alguna a la cuestión de los Derechos Humanos en China. Herman Van Rompuy y Juan Manuel Barroso afirmaron haber dialogado abiertamente con Wen Jiabao sobre este espinoso tema y insistieron en que China debe  ratificar el Pacto Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos aprobado por las NNUU en 1966. Pekín solo ha ratificado el Pacto Internacional sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. El dossier sobre los Derechos Humanos irrita a China como quedó patente con su airada reacción tras anunciarse el 8 de octubre la concesión del Premio Nóbel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobao.

 

En la cumbre de Bruselas la UE y China pusieron sus cartas sobre la mesa y allí quedaron. Otra oportunidad perdida. La UE no logró transmitir un mensaje unitario a Pekín. Debería estrechar la colaboración con EEUU, Japón, India, Corea del Sur y otros países asiáticos para lograr que Pekín asuma sus responsabilidades internacionales en temas como los Derechos Humanos, el calentamiento global y la proliferación nuclear en Irán y Corea del Norte. Pero parece que Pekín va a lo suyo: proseguir con su desarrollo económico y posicionarse firmemente en los mercados mundiales. También en el mercado interior europeo.

 

El Tratado de Lisboa constituyó un gran avance institucional para lograr una UE más coordinada en la escena mundial. Pero el problema de fondo es la falta de voluntad de los Estados para adoptar posiciones comunes en la política exterior. China lo sabe y actúa en consecuencia. Tras la gira europea de Wen Jiabao en octubre, también el presidente chino Hu Jintao visitó Portugal y Francia a principios de noviembre. Fue recibido con una gran alfombra roja. Mientras la UE no acaba de sumar, China crece y se crece ante la UE.

  Publicado en ESADEgeo, el 5 noviembre 2010

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Lee Myung-bak en Bruselas. 5ª Cumbre UE-Corea del Sur y 8º Cumbre ASEM

Posteado el noviembre 3rd, 2010 en Corea,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

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