Les urgencias financieras de Japón

Posted on Marzo 16th, 2011enAsia,Japó,Presentació,Publicacions / Publicaciones por Jaumegine

Japón ha sido otra vez brutalmente sacudido por las fuerzas de la naturaleza. Tras auxiliar a las miles de víctimas y familias afectadas por la tragedia, se impulsará la inmediata reconstrucción económica. Será una tarea ingente. La tragedia llegó en el peor momento para la economía. Tras dos décadas de lento crecimiento, el PIB creció un 3,9% en 2010, casi el doble que la media de la UE. Pero la economía sigue siendo muy dependiente del sector exterior pues la demanda interna no acaba de arrancar. La situación de las finanzas públicas es preocupante El déficit público se acerca al 10%. La deuda supera el 200% del PIB. Una situación manejable gracias a la elevada tasa de ahorro interno. El margen de maniobra para estimular la economía es estrecho con los tipos de interés a casi cero.

 

Ahora, el Gobierno de Naoto Kan deberá inyectar liquidez lanzando inmediatamente un plan económico y fiscal para reconstruir las infraestructuras, las industrias y los hogares afectados para paliar el impacto económico del desastre. En los primeros días se creyó que el impacto podría ser menor que el terremoto que en 1995 golpeó a Kobe, una ciudad situada en el centro geográfico e industrial del país. Esta vez, el epicentro del seísmo fue en la región de Tohuku, a 250 kilómetros al noroeste de Tokio, con menor peso económico. Sin embargo, también las infraestructuras de la conurbación de Tokio quedaron afectadas.

 

La sacudida afectará en mayor o menor medida a toda la economía japonesa. El seísmo paralizó totalmente la producción de muchas factorías como las de Toyota, Nissan, Suzuki, Honda, Sony, etc. que verán frenadas sus exportaciones. Sus filares en China deberán incrementar su producción. También afectó gravemente a varias refinerías y centrales nucleares lo que provocará un necesario incremento de las importaciones energéticas. Los 53 reactores nucleares del archipiélago aseguran el 35% de la producción eléctrica. Las urgencias financieras para la reconstrucción pueden obligar a Japón a repatriar una parte de los capitales invertidos en bonos del tesoro estadounidense y de la UE.  Además, a corto plazo, se demorarán los viajes de negocios o turísticos a Japón, mucho más mientras no se despejen las alertas nucleares.

 

Japón necesitará apoyo financiero internacional. Le urge contar, a corto plazo con liquidez. Tiene, tras China, las segundas reservas de divisas mundiales, en gran parte invertidas en el exterior. Cabe esperar una repatriación de capitales hoy situados en bonos del tesoro estadounidense y de la UE. Japón ha apoyado financieramente a la zona euro, destino del 10% de sus exportaciones. Ahora difícilmente puede adquirir deuda europea. En cambio, China quiere diversificar sus reservas de divisas extranjeras y podría incrementar la compra de bonos del tesoro japonés. Ya lo hacía desde el verano pasado. Pekín y Tokio mantienen unas relaciones políticas complicadas pero la interdependencia económica crece sin parar. China es, desde 2006, el primer socio comercial y el gran motor que permite que la economía japonesa siga creciendo. Las grandes empresas chinas intentarán otra vez, a pesar del recelo japonés, invertir en el archipiélago. Su objetivo no es tanto el mercado japonés como hacerse con la avanzada tecnología de las empresas niponas.

 

A los problemas económicos se suma una crisis política subyacente. El primer ministro Naoto Kan está políticamente debilitado. Perdió el control de la Cámara Baja en las elecciones legislativas del pasado julio. Además, afronta divisiones internas en su propio partido, el Partido Democrático de Japón (PD). Sin embargo, Naoto Kan es un hombre de acción, pragmático y con experiencia económica. El seísmo constituye una nueva oportunidad para demostrar a los japoneses que, tras superar la actual situación de emergencia, puede gestionar rápida y eficazmente la posterior fase de reconstrucción. Si lo logra, Naoto Kan recuperará la confianza del país en el liderazgo del PDL. En caso contrario, se acelerará la vuelta al poder del Partido Liberal Democrático (PLD) que gobernó casi ininterrumpidamente el país desde 1955 hasta agosto de 2009.

 

Debemos confiar en las capacidades de Japón para reaccionar y superar los golpes, incluso los de la naturaleza. Su historia lo corrobora. Es la tercera economía mundial y la segunda asiática. Y una sociedad democrática, culta y estable. El país no tiene recursos naturales pero tiene uno que es básico: el pueblo japonés. La serenidad y disciplina con las que reaccionó ante el seísmo demuestra su alto sentido cívico y colectivo. Volverá a superar esta crisis.

 

 Publicado en el diari ARA, el 16 marzo 2011

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